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Tercera parte de los latinos en Iowa viven en la miseria

Denver, Colorado. Agencia ACAN–EFE. | 15 de Febrero de 2008 a las 00:00
Uno de cada tres latinos en el norte de Iowa vive en la pobreza y padece de "inseguridad alimenticia", de acuerdo con un informe publicado el viernes por la Universidad Estatal de Iowa (ISU). Según la doctora Kimberly Greder, del Departamento de Desarrollo Urbano y Estudios de Familia en ISU, "tener suficiente comida es la principal preocupación de las familias de inmigrantes latinos". Greder y cuatro otros profesores escribieron un artículo, que será publicado próximamente como libro, con el título de "Familias inmigrantes latinas en zonas rurales: hambre, vivienda y bienestar económico". En ese volumen, Greder y sus colegas analizan "los desafíos que las nuevas familias inmigrantes enfrentan y el significado de esa situación para las investigaciones sociales, la política, la educación y los servicios públicos". A su vez, Greder y sus colaboradores están preparando una segunda publicación sobre "las relaciones entre el transnacionalismo y los riesgos de salud y vivienda para las familias latinas en zonas rurales". Greder ha dedicado gran parte de su trabajo académico a estudiar la inseguridad alimenticia y otros indicadores de bienestar entre las familias de bajos recursos en Iowa. Desde hace tres años, esos estudios comenzaron a enfocarse en los inmigrantes latinos (principalmente de México) que ahora viven en los condados de Buena Vista y de Tama, donde, en total, residen casi 4.500 latinos. En Iowa, casi el 4 por ciento de los tres millones de residentes es latino. Un reporte preparado por Greder en octubre de 2007 con motivo del Día Internacional Contra el Hambre, y difundido en una versión ampliada hoy, indica que la mayoría de los inmigrantes latinos en ciertas áreas rurales de Iowa tienen ingresos anuales por debajo del nivel federal de pobreza, no hablan inglés y carecen de educación superior. Para estas familias inmigrantes, la situación se complica porque "llegan con pocos recursos financieros, no tienen una historial de crédito, y desconfían de las instituciones financieras". Como resultado, "enfrentan serios problemas para comprar comida o para alquilar una vivienda". Además, en muchos casos, la responsabilidad de comprar los alimentos y alquilar la vivienda recae sobre la madre, "quien experimenta dificultades para acceder a los recursos comunitarios y a grupos de apoyo social". "Lamentablemente, casi la mitad de las familias entrevistadas para este estudio padecen de inseguridad alimenticia", agregó, Esas familias, explicó Greder, reciben "algún tipo de ayuda social", generalmente en la forma de dinero, transporte o donaciones, por parte de otros familias, amigos o de una iglesia, y, a veces, de organizaciones comunitarias. Por otro lado, aquellas familias latinas que no tienen problemas para darle de comer a sus hijos conocen mejor los recursos comunitarios, utilizan esos servicios con más frecuencia y administran mejor su dinero, revela el informe compilado por Greder. Pero, en uno y otro caso, las familias latinas indicaron que "les resulta difícil encontrar viviendas adecuadas", por lo que varias familias deben compartir una sola vivienda o una familia debe alquilar algo más pequeño o de menor calidad que lo deseado. "Sólo la mitad de las familias latinas en buena situación son propietarias de sus propia casa, y casi ninguna de las familias de menos recursos lo son. Pero el deseo de tener la casa propia es muy fuerte entre los inmigrantes latinos", expresó Greder. "A pesar de su apretada situación económica, pocas de las familias incluidas en el estudio reciben ayuda oficial para vivienda o gastos de servicios públicos", puntualizó. Sin embargo, "el vivir en casas inadecuadas y el carecer de acceso a alimentos nutritivos crea problemas de salud para muchas de las madres latinas". Y esos problemas se acrecientan, sostuvo Greder, "porque estas familias tienen dinero para pagar por la vivienda o para comprar comida, pero no para las dos cosas". En total, 421.000 residentes de Iowa, un estado considerado como "el granero del mundo", carecen de suficiente comida, comentó Greder. "No estamos hablando de otro lugar del mundo. Queremos que la gente tome conciencia del problema que existe en nuestro propio estado", concluyó.

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