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Madres latinas juegan fútbol para luchar contra pandillas

Los Ángeles. Agencia EFE. | 28 de Febrero de 2008 a las 00:00
Lo que comenzó como un pasatiempo para que sus hijos no se involucrasen con las pandillas se ha transformado en un deporte en toda regla para un grupo de madres latinas que juegan fútbol. De las primeras 13 integrantes del equipo Fullerton Girls, apenas dos practicaban un deporte. El resto de las madres jamás había hecho ejercicio y menos corrido detrás de una pelota de fútbol. "Pero ha valido la pena", asegura Ana Bertha Moreno, de 34 años, madre de tres niños de 12, 10 y 3 años. "A mí no me gusta el fútbol, pero lo hago por mis hijos, para motivarlos a que jueguen", aseguró Moreno, quien reconoce que la terapia está funcionando tanto entre las madres como entre los hijos. La idea de formar el equipo femenino se generó entre los miembros de la Fuerza de Tarea Valencia, un grupo de hombres y mujeres de la comunidad de Valencia, en la ciudad de Fullerton (California), donde un 98 por ciento de los residentes son latinos de bajos recursos. Preocupados por los altos niveles de vandalismo en el vecindario, decidieron unir esfuerzos con la policía y autoridades locales para buscar soluciones a la inseguridad en las calles y las escuelas. Primero se formó una liga de fútbol infantil con la asesoría de los Boys Scouts locales y de la Escuela Preparatoria Fullerton. Esa liga fue creciendo y dándose a conocer en otras ciudades vecinas. A mediados del 2007, a Teresa Morales, de 40 años, le sugirieron que las madres formaran también un equipo de fútbol para estar más cerca de sus hijos y darles el ejemplo de lo que representa el deporte. La idea fue aceptada y siete meses después se han visto logros: los niños no sólo siguen los pasos de sus madres, sino que se han convertido en sus principales fanáticos. Ahora son ellos quienes animan a sus madres a seguir jugando. A la vez, los niños se mantienen saludables en un tiempo en que crece la obesidad y sobrepeso infantil entre los latinos en Estados Unidos. Entre los niños varones, el grupo que presenta mayores índices de obesidad es el de origen latino, según el Instituto de Medicina de la Academia Nacional de las Ciencias. Un 22 por ciento de los niños mexicoamericanos de 6 a 11 años tienden al sobrepeso, comparado con el 20 por ciento de los niños afroamericanos y el 14 de los niños blancos no latinos, según datos de 2004 de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC). La camaradería también ha crecido entre los niños y sus madres. "Ya somos como una sola familia", dijo Teresa, quien junto a Ana Bertha son las promotoras del equipo entre las madres de familia de escuelas con gran población de estudiantes latinos en el área del norte del condado californiano de Orange. El deporte les ha servido además para reducir el estrés, mejorar su salud física y mental y alejar a los niños de las malas compañías de los pandilleros. Asveydy Corro, de 30 años, integrante del equipo, ha visto reducida la hiperactividad de su hijo mayor de 13 años y cree que a él le estimula verla jugar a ella. Al ver a sus hijos crecer con el deporte, las madres ya están llevando sus ideas a otro nivel. Saben que desde el punto de vista económico podría ser muy lucrativo y que a nivel académico el deporte les podría abrir muchas puertas a sus hijos para ingresar a la universidad. Ana Bertha ya fue contactada por los dirigentes de un club de San Diego para que su hijo siga entrenando con vistas a que juegue en una liga más competitiva. Ante el éxito de la iniciativa, otras madres están pensando también en vestirse de corto para formar más equipos y jugar al fútbol como un ejemplo para sus hijos. Todo ello para huir de las pandillas y controlar el sobrepeso, tanto de los niños como de las madres.

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