Escúchenos en línea

Audiencias migratorias: Latinos se quedan mudos en Dalton

Eugenia Miranda, Atlanta Latino. Desde Atlanta, Georgia. | 17 de Agosto de 2006 a las 00:00
Los representantes republicanos de la Cámara Baja de Georgia tuvieron otra oportunidad para oponerse al anteproyecto de ley SB 2611, que propone una reforma migratoria, y de usar las audiencias públicas como escenario para exponer su retórica política en una asamblea sobre Medicaid en Dalton. La congresista Hilda Solís (D-CA), miembro del Comité de Energía y Comercio que presidió la conferencia, fue invitada a hablar en la audiencia "Examinando el impacto de la inmigración ilegal en el programa de Medicaid y en nuestro sistema de salud" el 15 de agosto en el Northwest Georgia Trade and Convention Center. Solís dijo que "de parte John Engle y de mis colegas demócratas del comité, quiero agradecer a la comunidad de Dalton por convocar a esta reunión tan importante". Después añadió, "la reunión de este jueves está retrasando y distrayendo al pueblo estadounidense de asuntos verdaderamente urgentes". Ningún otro líder latino fue invitado a hablar como testigo en ninguna de las audiencias en Gainesville y Dalton, pero el representante de la Cámara Baja Federal, Charlie Norwood (R-GA), moderador del panel, no pidió disculpas y según un artículo publicado en el periódico The Telegraph de Macon, expresó "quería a panelistas que estén de acuerdo conmigo, no que estén en mi contra". El senador estatal Curt Thompson (D-Norcross), el único panelista pro inmigrante invitado a la primera parte de la audiencia, fue interrogado duramente por Norwood durante la sesión de preguntas y respuestas. Los senadores Chip Rogers (R-Woodstock). y Casey Cagle (Candidato para vicegobernador por el partido republicano). también participaron como panelistas y aunque presentaron algunos argumentos y estadísticas, usaron la audiencia principalmente para exaltar la sensibilidad del público con una retórica emotiva. "Todos los días a lo largo de Georgia los ciudadanos enfrentamos graves problemas en el servicio de salud, que ponen en riesgo nuestros recursos económicos. Quizás es un niño que ha sido diagnosticado de cáncer y que solo cuenta con un 80 por ciento de cobertura. O tal vez el caso es de un ciudadano de la tercera edad que se ve obligado a vender sus posesiones para obtener servicio de salud asequible y a largo plazo", sostuvo Cagle. Rogers destacó que 12.700 personas en Georgia con discapacidades o desventajas necesitan servicio médico y no lo reciben por la carga económica que los inmigrantes indocumentados representan para el sistema de salud. Sin embargo, Solís declaró en sus comentarios iniciales y en una conferencia de prensa previa a la audiencia que el problema del sistema de salud no se debe a los inmigrantes indocumentados. "El reto que enfrentamos en la actualidad no es que los inmigrantes indocumentados agoten nuestro presupuesto en términos de fondos para salud pública, en particular Medicaid, sino que 46 millones de estadounidenses no tienen seguro médico y esa gente vive en esta comunidad, en Dalton y en todo el país, trabajan en empleos que demandan poca destreza o preparación y muchos trabajan muy duro y, posiblemente, ganan muy bien, pero sus empleadores, sean grandes o pequeños, no tienen los fondos suficientes para proveer seguro médico. Esa es para mí la crisis, ese es para mí el debate que deberíamos estar teniendo este jueves", declaró Solís. A mitad de la sesión la gente del público empezó a abandonar la sala por la intensidad de la discusión y por la retórica política. Cagle comentó, "trabajamos muy duro cada día para pagar impuestos y nos resiente profundamente ver esos impuestos correr por los sifones para proveer servicio de salud gratuito a extranjeros que vienen aquí ilegalmente". A pesar de que Solís presentó el otro lado del debate sobre la reforma migratoria, con tacto intervino para señalar como culpables de la falta de iniciativas migratorias a quienes en varias ocasiones llamó "aquellos al otro lado del pasillo". "Los republicanos controlan la Casa Blanca, el Senado, la Cámara de Representantes, pero, en mi opinión, son las peleas internas al otro lado del pasillo, las que han impedido que se apruebe una reforma migratoria", sostuvo Solís. En la mitad de la audiencia, una vez más Norwood aseguró que la SB 2611, que provee una vía para que la gente indocumentada obtenga estatus legal y varias maneras de otorgar visas de trabajo temporales, no sería aprobada. Thompson se mostró defraudado en la audiencia después de aguantar un ataque irrespetuoso de parte de Norwood. "Pensé que elegíamos congresistas para que resuelvan nuestros problemas, pero parece que fueron al Congreso para tratar de ser reelegidos, de manera que no proponen soluciones", opinó Thompson. Líderes de la comunidad latina y Jerry González, director ejecutivo de la Asociación de Funcionarios Latinos Electos de Georgia (GALEO, por sus siglas en inglés) convocaron a una conferencia de prensa antes de cada audiencia pública, el lunes y el martes, para presentar ante la prensa otras perspectivas sobre la reforma migratoria y para advertir al público sobre los mensajes de odio que ha recibido últimamente. "Estas son amenazas extremistas y muchas emociones han sido removidas por este intenso debate migratorio. Debemos culpar a nuestros funcionarios electos por agitar el tema y por no tener una discusión responsable sobre una reforma migratoria completa. Este jueves, nuevamente, no he escuchado a ningún oficial electo del estado de Georgia denunciando estas declaraciones. Hago un llamado al gobernador Perdue, al congresista Deal, al congresista Norwood a denunciar estas declaraciones retóricas llenas de odio", dijo González. Thompson también mostró preocupación por su distrito altamente poblado de inmigrantes y dijo que es muy común que madres indocumentadas de ciudadanos estadounidenses tienen miedo de llevar a sus niños a hospitales locales por temor a ser deportadas. Esto causa un efecto negativo, pues los padres esperan al último momento para llevar a sus hijos al hospital cuando su condición médica ha empeorado. El comentario de Thompson hacía referencia a que la atención en salas de emergencia es más costosa que las consultas privadas y esa es la razón por la que los centros médicos sufren déficit. La raíz del problema es que hay millones de personas indocumentadas en los Estados Unidos que viven en la penumbra. "No hay una forma de hacer que 12 o tantos millones de personas, creo que el senador Rogers estaba exagerando, o quizás no, pero, se vayan a su país. Así que prefiero que tratemos de enfrentar la realidad aquí y ahora. Si usted piensa que poner a esa gente en una situación difícil logrará que se vaya, no funcionará", dijo Thompson.

Descarga la aplicación

en google play en google play