María recuerda ese día en agosto cuando ella se desplomó afuera de su apartamento, llorando del dolor de una nariz fracturada y las contusiones que se hinchaban en su cara.
La trabajadora mexicana de tablaroca de 29 años dijo que su novio la había pegado esa mañana y ella se sentía desamparada.
"No pude defenderme ni hablar porque él me estranguló", dijo María, cuyo apellido ha sido retenido para su seguridad. "No pude gritar ni nada".
Peor, ella estaba asustada de reportar su caso de violencia doméstica porque pensaba que la policía descubriría que había ingresado al país de forma ilegal y la arrestarían.
Ella no se dio cuenta que los inmigrantes ilegales pueden ser protegidos de la deportación si son víctimas de crímenes.
Este año, la agencia federal del Servicio de Ciudadanía e Inmigración, or USCIS por sus siglas en inglés, comenzará a conceder la visa especial "U" a las víctimas de ciertos crímenes serios quienes cooperen con oficiales de la ley. Grupos de asistencia legal ahora están ayudando a alrededor de 50 víctimas en la región de Charlotte, inclusive a María y algunos hombres, a solicitar el permiso para vivir y trabajar en los Estados Unidos.
El Congreso inicialmente autorizó la visa bajo la Ley de Protección para Victimas de Tráfico Humano y Violencia del 2000 para motivar a los inmigrantes ilegales a denunciar crímenes. Pero debido a la reorganización del Departamento de Seguridad Nacional y otros retrasos burocráticos, pasaron siete años antes de que las regulaciones oficiales de la visa fueron publicadas este pasado octubre.
Mientras tanto, los oficiales de inmigración han aprobado a 10.846 personas para recibir "ayuda interina" – la capacidad de permanecer en el país y de conseguir permisos de trabajo.
Poner un paro al crimen violento es más importante que el estatus legal de una persona, defensores de víctimas dijeron.
"No queremos que las víctimas sufren con esto y sientan miedo de denunciarlo," dijo la capitán Lisa Goeltz de la policía de Charlotte-Mecklenburg.
Goeltz dijo que la visa U beneficia a las investigaciones porque facilita a la policía a mantener contacto con los inmigrantes ilegales y lograr que aparezcan en la corte. Cada año, 10,000 visas U estarán disponibles a las víctimas (y sus esposos o esposas y niños) de una lista de alrededor de 25 crímenes. Entre estos crímenes están la violación sexual, el tráfico humano, el secuestro, el asalto sexual y el asesinato.
La visa sería válida hasta cuatro años, y los recipientes que permanecen en el país por tres años consecutivos podrán solicitar la residencia permanente.
Los críticos de la visa dicen que el sistema podría ser abusado por los inmigrantes que denunciarían crímenes falsos sólo para conseguir las visas.
Pero los defensores de las víctimas dicen que esas personas son detenidas porque la solicitud extensa requiere que comprueban que sufrieron "abuso físico o mental sustancial." Un oficial de ley también tiene que firmar una solicitud que certifica que el solicitante de la visa está ayudando a la investigación.
Los grupos de asistencia legal dicen que la mayoría de sus casos para la visa U alrededor de Charlotte proviene de víctimas de la violencia doméstica.
Antes de la creación de la visa U, la Ley Contra la Violencia Hacia la Mujer de 1994 proporcionó alguna protección, pero solamente a víctimas cuyos esposos eran residentes legales. Bajo la visa U, no importa si el abusador es legal o aún casado con la víctima. Asi es cómo María calificó para esta protección.
Ella dijo que una amiga la llevó arrastrada al hospital ese día en agosto, donde después completó un reporte policial y se enteró de la visa.
Shawn Saucier, portavoz de USCIS, dijo que espera que más personas soliciten las visas U ahora que las agencias de ley se enteran que la ley fue promulgada este pasado otoño.
Los defensores de las víctimas dicen que podría tomar tiempo para ver un aumento en Charlotte. Primero, dijeron ellos, porque las organizaciones que ofrecen asistencia legal gratuita en inglés y español carecen de suficiente personal, así que han estado rechazando a clientes potenciales.
Además, dijeron ellos, los inmigrantes ilegales parecen tener más miedo a denunciar crímenes desde que la oficina del alguacil, o el sheriff, del condado Mecklenburg formó una alianza con la agencia federal de inmigración hace dos años.
Algunas víctimas no se dan cuenta que los agentes del alguacil solamente verifican el estatus legal de los arrestados y no los que hacen denuncias. Aún si las víctimas se enteraran que podrían calificar para permanecer en el país legalmente, vacilan a ir al policía porque pueden ver un aumento en las deportaciones, dijeron sus defensores. Una dominicana de 27 años que está solicitando una visa U dijo que entiende ese miedo.
Ella lleva una tarjeta de su abogada en la cual indica que está involucrada en una investigación de violencia doméstica, en caso de que los oficiales de inmigración pregunten su estatus legal. Pero esa tarjeta no garantiza que la policía no la arrestarían de cualquier manera. Ella seguiría siendo ilegal hasta que reciba la visa. "No ando por las calles," dijo la dominicana. "No voy en coche sola."
María pasó tiempo en un centro de detención antes que sus abogados lograron conseguir su libertad por medio de una visa U interina. La policía la había parado en septiembre porque su coche tenía placas expiradas. Debido a que no tenía una licencia de conductor, dijo María, fue arrestada en frente de su hijo de 11 años. Ella dijo que intentó explicar que estaba solicitando una visa, pero la pasaron automáticamente al proceso de deportación.
Ella pasó más de tres meses en la cárcel, primero en Charlotte y luego en el condado de Etowah en Alabama, antes de que su papeleo para la visa fuera procesado. Fue liberada el 10 de enero.
Aunque María obtuvo la visa interina, ella se preocupa que su solicitud oficial no será aprobada. Dijo que quiere permanecer en EEUU sobre todo por su hijo, que nació en Texas y tiene acceso a mejores escuelas aquí.
Si no consigue la visa, María dijo que se regresaría a México. Aún asi, un futuro mejor para su hijo no vale el miedo constante de vivir una vida "ilegal," dijo ella, o peor – de regresar a un centro de detención.
Los inmigrantes y los hispanohablantes que necesitan ayuda debido al abuso doméstico deberían llamar a la policía si sienten que sus vidas corren peligro. Para mayor información, llame a: El Albergue para Mujeres: 704-332-2513; Programa Confianza, parte de la Comisión de las Mujeres: 704-432-6970; Asistencia para Víctimas, de United Family Services : 704-336-4126.