La crisis hipotecaria que sufre Estados Unidos afecta a todos los segmentos de la población, pero las familias latinas de Arizona se ven impactadas de una manera particular.
"Es una injusticia lo que están haciendo con nosotros", dijo a Efe Alicia Ballesteros, quien se encuentra a punto de perder si hogar si no paga 6.437 dólares para el próximo 9 de abril.
Los problemas de Ballesteros, madre de dos hijos y residente de la ciudad de Tucson, comenzaron el pasado mes de diciembre cuando por problemas económicos se retrasó 15 días en el pago de la hipoteca.
"El banco dice que nunca recibieron el pago, pero yo tengo pruebas de que yo si hice mi pago de ese mes", dijo Ballesteros.
El retraso en el pago se convirtió en fuertes multas, más el costo de la intervención de abogados, lo que prácticamente triplicó su deuda en menos de dos meses.
El caso de Ballesteros es un ejemplo de las docenas de familias que acudieron a un foro informativo donde diversas organizaciones comunitarias y representantes de instituciones financieras trataron de brindarles ayuda.
"La crisis hipotecaria es un serio problema que esta afectando las bases de nuestras comunidades", dijo Bruce Tunell, superintendente del Departamento de Instituciones Financieras en Arizona.
Arizona ocupa el cuarto lugar en Estados Unidos en el número de personas en "ejecución hipotecaria", un proceso legal conocido en inglés como "foreclosure", proceso por el cual pierden sus hogares debido ha que no pudieron hacer sus pagos hipotecarios.
En Tucson al igual que en otras ciudades es común encontrar calles donde más de tres o cuatro casas en la misma cuadra se encuentran en venta.
Tunell indicó que su oficina se encuentra investigando docenas de casos de personas que fueron víctimas de préstamos con intereses variables.
"Es muy difícil probar que existió un fraude después que una persona ya firmó un documento, por lo que siempre recomendamos que lean y entiendan muy bien los contratos, particularmente si no hablan inglés", dijo el experto.
Según la Oficina del congresista Raúl Grijalva (D-Az), en Arizona, cerca de 67.000 familias se encuentran retrasadas en sus pagos de sus viviendas, más otros 22.000 que ya están en el proceso de perder su casa.
"Estamos viendo en la comunidad en general, pero particularmente entre la comunidad latina donde hay muchos casos de gente que tiene ingresos limitados y que están a punto de perder sus casas", dijo Grijalva.
"La economía en general está en crisis, el sueño de miles de personas de ser dueños de su propia casa se encuentra en peligro porque están a punto de perder el trabajo de todas sus vidas", enfatizó.
En su opinión el gobierno federal debería tomar medidas más fuertes para extender una ayuda a los dueños de casas que no pueden sostener sus pagos debido a que firmaron un contrato que después de dos o tres años incrementó considerablemente su mensualidad.
Familias trabajadoras, como la de Maria Salaz, quien hasta ahora ha podido mantener el pago de su casa, pero teme que en un futuro ya no pueda hacerlo.
Salaz, inmigrante mexicana originaria del estado de Michoacán, y madre de cuatro hijos, busca refinanciar su hogar, ya que ella compró su casa hace cuatro años, pero con un contrato donde solo se pagan intereses.
"Estamos pagando cerca de 700 dólares mensuales, pero todo es de intereses, ni un centavo va al pago principal de la deuda", dijo Salaz.
Las repercusiones de la crisis de las hipotecas de alto riesgo ha afectado a todo el sistema financiero mundial, especialmente en Estados Unidos y Europa con pérdidas enormes en los bancos.
Ante la magnitud de la crisis, el secretario del Tesoro de EE.UU., Henry Paulson, anunció el lunes un plan para cambiar el actual marco regulador de las instituciones financieras y paliar futuras crisis.