La religión católica, a la que pertenecen cerca del 24% de los norteamericanos, mantiene su rango en el competitivo paisaje religioso de Estados Unidos gracias sobre todo a los hispanos.
Hay unos 70 millones de católicos en Estados Unidos, o sea el 23,9% de una población mayoritariamente (51,3%) protestante dividida en las distintas tendencias (bautistas, metodistas o luteranos).
"Estados Unidos es un mercado muy competitivo en término de religiones", resumió en una conferencia John Allen, corresponsal norteamericano en el Vaticano, antes de la llegada a Washington del papa Benedicto XVI el martes.
Estados Unidos representa incluso el tercer país católico más importante del mundo detrás de Brasil y México, según un estudio del Pew Forum sobre las religiones.
La proporción de católicos en Estados Unidos sigue estable desde hace varias décadas, pero el perfil de esa comunidad cambió mucho últimamente.
La religión católica perdió una parte sustancial de sus fieles tradicionales: un 31,4% de los norteamericanos afirman haber sido educados como católicos pero hoy en día son un 24,9%, o sea que hubo una pérdida del 7,5%.
Pero esas deserciones son ampliamente compensadas por la inmigración de católicos, llegados sobre todo de América latina y del este de Europa y Asia.
Casi la mitad de los inmigrantes (48%) llegados entre 2000 y 2007 son católicos, mientras que los protestantes representan un 22% y los musulmanes un 2%.
Los mexicanos, que representan un tercio de los inmigrantes que llegan a Estados Unidos, son en un 75% católicos y los inmigrantes llegados de otros países de América latina son la mitad católicos.
Paralelamente, la comunidad católica se sigue enriqueciendo con nuevos conversos: 2,6% de los norteamericanos adultos que se convirtieron al catolicismo provienen de otra religión. El cambio hacia otra religión es bastante frecuente en Estados Unidos.
Entre los protestantes, un 52% permanecieron en la tradición de su infancia mientras que un 28% cambió de credo y un 20% abandonó el protestantismo por otra religión o ninguna.
Conforme a la evolución demográfica, la población católica va a seguir creciendo en Estados Unidos al ritmo de progresión esperado del número de latinos.
Estimado en unos 42 millones de personas actualmente, es decir un 14% de la población, el número de hispanos se triplicará en 2050 para alcanzar 130 millones, es decir 29% de la población norteamericana.
Mientras que la cantidad de hispanos en la población norteamericana sigue creciendo, la proporción de católicos norteamericanos seguirá haciéndolo", resume el estudio. Los hispanos representan un 30% de católicos, una proporción que asciende al 40% para los menores de 40 años.
Hay 18.992 parroquias católicas y 42.271 sacerdotes en Estados Unidos, de los cuales sólo un 5% son hispanos. La Iglesia católica administra la red de escuelas privadas más importante del país: 2,5 millones de niños frecuentan más de 8.000 escuelas.
Desde 2002, el escándalo de los curas pedófilos pesa sobre la Iglesia católica norteamericana, que en 2007 pagó 615 millones de dólares a las víctimas en indemnizaciones o para evitar nuevos juicios.