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Un niño y un joven sirio mueren intentado llegar a Grecia

Atenas. Agencias | 2 de Marzo de 2020 a las 10:09

Un niño y un joven sirio han muerto este lunes durante sendos intentos de alcanzar Grecia. Ambos se han convertido en las primeras víctimas mortales del órdago que Turquía lanzó a Europa el viernes pasado, tras la muerte de al menos 34 soldados turcos en Siria. Atenas acusa a Ankara de orquestar un intento "coordinado y masivo" de violar sus fronteras, incitando a miles de inmigrantes a ello. El Presidente turco dice que es "demasiado tarde" para retroceder y que Europa debe "compartir la carga".

La batalla política se ha extendido a los medios y redes sociales. La prensa helena publica este lunes un vídeo, tomado por su Guardia Costera, que aparentemente muestra una embarcación turca escoltando una lancha hinchable cargada de inmigrantes irregulares. Los agentes creen que se trata de la misma zodiac cuyos 48 pasajeros volcaron adrede una vez en aguas griegas, siguiendo las recomendaciones de los contrabandistas, para forzar su rescate. El trance resultó en la muerte de un niño.

Por su parte, fuentes gubernamentales turcas han publicado otro vídeo grabado en las atormentadas aguas egeas. En este caso, guardacostas griegos hacen tambalear peligrosamente una embarcación rápida, llena de personas horrorizadas, y luego las agreden con un palo. Un alto funcionario turco localiza el incidente en las aguas entre la costa de la provincia turca de Mugla y la isla griega de Quíos. Los inmigrantes, apostilla, acabaron siendo rescatados por la Guardia Marítima de Turquía.

Activistas aseguran que incidentes así han sido habituales, aunque el anterior Gobierno griego de Alexis Tsipras logró rebajar la virulencia de sus fuerzas de seguridad. No obstante, la violencia ha repuntado en los últimos meses, especialmente en las islas griegas, debido a la saturación de los centros de acogida, el hartazgo de los vecinos y la aparente técnica del avestruz emprendida por Bruselas. La apertura turca de fronteras, que ha traído a decenas de personas en pocos días, ha sido la gota que ha colmado el vaso de muchos.

En Lesbos, este domingo, grupos de exaltados trataron de bloquear el desembarco de inmigrantes procedentes de Turquía. Por el camino agredieron a periodistas, activistas y miembros de ONG's presentes. Por la noche, un centro de recepción de llegados por mar, recientemente clausurado, fue incendiado. "La situación es mala. Teniendo en cuenta que Grecia es parte de este gran problema regional, me temo que vamos a pagar un coste muy alto", lamenta María, una residente de Lesbos.

En la frontera terrestre turcogriega un joven sirio lo pagó con su vida. Según varios medios, Mohammed el Arab, un alepino de 22 años, que llevaba cinco en Turquía trabajando en una fábrica de zapatos, ha muerto este lunes por la mañana como consecuencia de disparos de balas de goma de los antidisturbios que guardan la valla. El chico había emprendido su intentona el domingo por la noche, atraído por cientos de llamadas y mensajes por Internet, algunos asegurando, falsamente, que Grecia había abierto la puerta.

El portavoz del Ejecutivo griego, Stelios Petsas, ha tildado de "noticia falsa" la muerte del joven y ha advertido contra la "propaganda turca". Aunque no están siendo pocas las cámaras y testigos directos de la crudeza con que sus antidisturbios, en refuerzos máximos enviados por Atenas, están actuando para evitar que cientos de personas, llegadas durante el fin de semana a las inmediaciones de los pasos fronterizos de Pazarkule e Ipsala, logren cruzar a suelo europeo.

Cuatro días después de que llegasen los primeros a la frontera, azuzados por los mensajes procedentes de Turquía y por el anuncio de apertura de verjas, algunos inmigrantes como Abu Mohammed decidieron regresar a Estambul. "Mi familia no estaba bien ahí esperando. No teníamos comida ni ayuda humanitaria. Se me acabó el dinero. A quienes cruzaron les robaron y los devolvieron a Turquía. Quienes han ido diciendo que la frontera estaba abierta mentían", lamenta. "Hay que reconocer a Turquía que nos ha ayudado durante la guerra, pero sigo viviendo allí mal y de forma irregular".

Según algunos testigos, agentes turcos han bloqueado a grupos de personas que, frustradas por su falta de éxito, regresaban de vuelta a sus hogares temporales en las ciudades turcas. En ocasiones han sido devueltos a la zona fronteriza, colocando a los inmigrantes en una suerte de sándwich de agentes. Atrapados en una disputa política que se prolongará, por lo menos, hasta el encuentro extraordinario de ministros de Exteriores europeos convocado de urgencia este domingo por el representante Josep Borrell.


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