Escúchenos en línea

El caso de Elvira, la indocumentada refugiada en una iglesia, genera pasiones

Javier Aparisi, corresponsal de asuntos hispanos de la BBC. Miami | 24 de Agosto de 2006 a las 00:00
El drama de una madre indocumentada de Chicago genera pasiones a favor y en contra en Estados Unidos. Elvira Arellano se declaró en rebeldía el pasado 15 de agosto cuando debería haberse presentado a una audiencia de deportación y desde esa fecha se mantiene refugiada en el interior de la Iglesia Metodista Unida Adalberto. Las autoridades señalaron que podrían deportar a la madre de 31 años en cualquier momento, pero una fuente del gobierno señaló a BBC Mundo que no tienen planes de irrumpir en la iglesia. Esta situación ha generado un debate en la comunidad latina sobre cuál sería la mejor manera de promover los derechos de más de 11 millones de indocumentados ante el resto de la sociedad estadounidense. Mientras se mantiene el compás de espera en la iglesia, su hijo Saúl, de siete años, y la activista Emma Lozano, del Centro Sin Fronteras, viajaron a Miami para grabar un programa de televisión en español. Sentado en un sofá de la habitación de un hotel en el barrio de Coconut Grove, por primera vez en su vida Saúl mira al mar por la ventana. Lleva puesta una camiseta de Spiderman, pero su héroe favorito es un personaje de lucha libre que suele ver todos los domingos por el canal 14 de la televisión en Chicago. "Ray Masterio está chiquito y él tenía antes un cinto pero ya se lo quitaron porque él perdió", relata el niño a BBC Mundo mientras come cereal con leche. Cuando llega el momento de hablar de cosas más serias Saúl Arellano parece tener las respuestas en la punta de la lengua. Su madre le aseguró "que va a estar bien, que ella se va a quedar conmigo y Homeland Security (el Departamento de Seguridad Interna de EE.UU.) va a parar las deportaciones", dice el niño más conocido por los adultos que lo rodean como "Saulito". En ese momento interviene Emma Lozano. "Ella decidió no abandonar a su hijo porque en México no le puede dar lo que él tiene aquí. Él va a sufrir si ella lo deja. Ella optó por quedarse y tampoco abandonar el movimiento pro inmigrantes que ella ha sido una de las líderes en Chicago que prendió todas estas marchas masivas", dice Lozano. Sin embargo, el razonamiento detrás de la rebeldía de Arellano no está exento de polémica entre quienes temen por la reacción en el ámbito general de la sociedad estadounidense mientras se acercan las elecciones legislativas de noviembre. "Elvira misma quiere reforma migratoria, yo quiero una reforma migratoria que beneficie a este país y a los inmigrantes que están aquí haciéndonos bien. El peligro es que si una persona ignora la ley para alcanzar esa meta todo lo que vamos a hacer es perder ese debate", señaló a BBC Mundo en una entrevista telefónica desde Chicago la presidenta de la Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración, Carlina Tapia-Ruano. La abogada aclara que son opiniones personales y no de la asociación que preside. Esos argumentos no terminan de convencer a Lozano. "Eso es lo que dijeron antes acerca de las marchas. 'No marchen solamente latinos porque eso va a causar represalias'. Lo que iban a hacer no lo van a hacer porque va a haber solamente un movimiento latino. Después de las marchas masivas cambiamos la opinión pública. Ella está completamente equivocada", señaló la activista. Donde sí coinciden ambas es en la necesidad de elevar el perfil político de los hispanos para que puedan influir en el debate público en Estados Unidos como ocurrió durante las marchas en marzo y mayo de este año. "Las marchas se hicieron de acuerdo con la ley. No hubo ningún incidente. Fue un paso favorable para alcanzar y convencer a los que están en duda si debe o no haber una reforma migratoria exhaustiva", señala Tapia-Ruano. Elvira Arellano emigró desde su municipio natal de Marabatío, en el estado mexicano de Michoacán. En 1997 cruzó la frontera ilegalmente por segunda vez. En 2002 fue detenida en una redada de los trabajadores de limpieza del aeropuerto internacional O'Hare y posteriormente hallada culpable de portar documentación falsa. Durante más de tres años logró permanecer en el país en libertad bajo palabra mientras se tramitaba su caso de deportación. La reforma de las leyes migratorias está estancada en el Congreso debido a un desacuerdo entre la cámara baja y el Senado de Estados Unidos. La versión de la cámara de representantes solo prevé sanciones, pero el proyecto de ley del Senado estipula que eventualmente sería posible legalizar a la mayoría de los 11 millones de indocumentados en EEUU.

Descarga la aplicación

en google play en google play