Escúchenos en línea

En jaque los traficantes y explotadores sexuales de indocumentadas

E. Fraysinnet, La Tribuna Hispana, New York. | 25 de Agosto de 2006 a las 00:00
Al no exitir leyes contra el tráfico de humanos en Nueva York, los que se dedican a esta práctica, hasta la fecha, solo pueden ser procesados en Cortes Federales. Justamente la semana pasada, oficiales de Inmigración y Aduanas completaron una operación de 15 meses, que comenzó cuando una pareja que poseía y operaba una cadena de burdeles en Queens, intentó sobornar a un detective encubierto del Departamento de Policía de la ciudad de Nueva York. La operación produjo el arresto de 31 personas, el cierre de 20 burdeles en seis estados, y liberó a 70 sospechosas de ser esclavas sexuales de una extensa organización de trafico humano. Para llenar el vacío legal en el estado de Nueva York —en particular, para quienes son víctimas de la explotación sexual—, el Senador Estatal John D. Sabini, un Demócrata de Corona, presentó un proyecto de ley que castiga severamente a aquellas personas que se involucren en el tráfico de humanos y provee asistencia a las víctimas de este horrible crimen. "La escala de esta operación es alarmante", dijo el Senador Sabini en una conferencia de prensa cerca del lugar en donde se desarrollaba una operación de tráfico humano en Corona, Queens. "Pero ahora que se han realizado los arrestos, es tiempo de reflexionar sobre lo que ocurrirá con las víctimas, las jóvenes que fueron engañadas y esclavizadas" Lo irónico es que varios proyectos de ley sobre el tráfico humano que han sido aprobados en el Senado y en la Asamblea estatal este año, pero ninguno ha sido concretado como una ley vigente a causa del típico estancamiento burocrático en Albany. El nuevo proyecto de ley del Senador Sabini [S8485], es una combinación de los mejores elementos de otras legislaciones, ofreciendo una razonable tercera opción. Parte del proyecto ha sido ofrecido por el Senador Sabini como una enmienda al proyecto de la mayoría en el Senado, y ha sido modificado a sugerencia del City Bar Justice Center, una entidad con experiencia manejando casos de tráfico humano. El proyecto de ley contempla el tratamiento médico y de salud mental a las víctimas, programas de vivienda de corto y largo plazo, cuidado de niños, estatus migratorio apropiado, entrenamiento laboral y empleos, a las víctimas. "Usualmente, las víctimas de tráfico humano son mujeres jóvenes y niños, forzados a ejercer la prostitución y el uso de drogas, sometidos a actos de violencia e inenarrables abusos en tierras extranjeras, lejos de sus familiares", dijo el Senador Sabini. "Es esencial que incrementemos las penalidades a los perpetradores de estos horrendos crímenes, pero además debemos considerar que muchas veces las víctimas no tienen un lugar a donde ir, ni a nadie a quien tocar la puerta cuando son rescatadas. Es nuestro deber ayudarlas mientras tratan de reconstruir sus vidas y restablecer su dignidad", señaló. El proyecto del Senador Sabini también crea una nueva categoría de felonía para castigar a aquellos que se involucran en el tráfico de humanos y promueven el turismo sexual, así como a aquellos que promueven el tráfico de personas con fines de prostitución. "El tráfico de humanos es el equivalente moderno de esclavitud", dijo el Senador Sabini. "El castigo debe ser tan severo como el crimen". El caso de Corona involucra a dos hermanos que alegadamente introdujeron un grupo de mujeres mexicanas a Nueva York, con el propósito de obligarlas a ejercer la prostitución. Los captores le habían ofrecido a las mujeres empleos y matrimonio, pero en cambio la obligaron a entrar en redes de prostitución. Los fiscales que presentaron el caso dijeron que los perpetradores "reclutaban mujeres jóvenes y niñas sin educación de áreas empobrecidas de México, y usaban una combinación de engaño, coerción, fraude, violación sexual, aborto, amenazas y violencia para obligarlas a prostituirse", dijeron las autoridades. El Senador Sabini dijo estar preocupado de que las víctimas sean forzadas a retornar a sus países de origen, sin antes ser evaluadas para determinar si tienen problemas de salud física o mental, preguntándose '¿qué será des estas mujeres cuando sean devueltas a sus países?'. "Estas mujeres han sido forzadas a penetrar en un mundo en el que la drogadicción, las enfermedades físicas y mentales, la violencia y la muerte son un lugar común", dijo el Senador Sabini. "Física y mentalmente, esto tiene un horrendo impacto en ellas y debemos proveerles los servicios que necesitan para que puedan volver a la vida normal, saludable y productiva", dijo finalmente.

Descarga la aplicación

en google play en google play