Las autoridades de Inmigración de Tampa (Florida) suspendieron este lunes temporalmente la deportación de una familia colombiana que podrá ahora pedir la revisión de su caso, dijo una organización pro inmigrantes.
La familia Torres tiene plazo hasta el 12 de mayo para que demuestre que por una supuesta "mala práctica jurídica" su solicitud de asilo político le fue denegada, informó a Efe por teléfono desde Los Ángeles Oswaldo Cabrera, director ejecutivo de la Coalición Latinoamericana Internacional (CLI).
"El abogado que tenía el caso no lo presentó a tiempo, por eso esta pobre familia ha sido víctima de las circunstancias y de la mala práctica jurídica. Eso es lo que nosotros queremos probar", precisó el activista, de origen ecuatoriano.
Cuatro integrantes de la familia Torres, que residen en Tampa, en la costa oeste del estado de Florida, afrontaban este lunes la deportación a Colombia luego de que su caso no fue aprobado por las autoridades de Inmigración, tras un largo proceso de apelaciones.
Ramiro de Jesús Torres, Mateo Torres, Daniel Alejandro Torres y y Clemencia de San Francisco Restrepo, de Medellín (Colombia), que han vivido durante diez años en EEUU, son los miembros de la familia con orden de deportación.
La decisión se produjo luego de que la CLI, con sede en Los Ángeles, enviara una carta a la oficina de Inmigración de Tampa, en la que solicitó un tiempo prudente para que se revise el caso y de obtener un resultado negativo, los Torres puedan finiquitar sus asuntos en EEUU como los relacionados con sus propiedades.
En la misiva, la CLI también solicitó que se le conceda el tiempo necesario a Mateo Torres para que culmine sus estudios. Su graduación está prevista para el 2010.
"Sus derechos internacionales deben ser respetados, teniendo en consideración que si es deportado a Medellín y por la situación que se vive en Colombia que es internacionalmente conocida, no hay garantías para la vida de las personas", señaló.
Cabrera hizo un llamamiento urgente al presidente de Colombia, Álvaro Uribe, y al Consulado colombiano en Miami "para que tomen cartas en el asunto y respalden a esta familia".
"Queremos enfatizar que la familia Torres abandonó Colombia por la violencia rampante. Consideramos que si son deportados, sus vidas correrían un inminente peligro", subrayó el activista.
Dos de los miembros de la familia han sido adoptados, de manera simbólica, por ciudadanos estadounidenses a través del programa "Adóptame" de la CLI, según Cabrera.
El programa de una adopción simbólica de un inmigrante por parte de un estadounidense es "como un acto humanitario, protegiéndolo y reclamando una reforma migratoria justa".
La organización, además, iniciará mañana una campaña nacional e internacional favor de los Torres recolectando firmas.
"Hacemos un llamado a los colombianos y latinoamericanos en general para que se unan con su firma de respaldo. Como ecuatoriano considero que es hora de la unidad para apoyar la campana", expresó.