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Inmigrantes piden despido de concejal y representación política en Farmers, Branch, Texas

José Luis Castillo Castro, agencia EFE. Desde Farmers Branch, Texas. | 27 de Agosto de 2006 a las 00:00
Unas 300 personas protestaron este sábado en esta ciudad para exigir al gobierno municipal que despida al concejal que propuso que el inglés sea el idioma oficial y que se sancione a quienes den trabajo a indocumentados. Tim O'Hare, uno de los cinco concejales de Farmers Branch, ubicada a unos 30 kilómetros al norte de Dallas (Texas), planteó además que los inmigrantes indocumentados no tengan acceso a servicios de salud público y que sus hijos no estudien en las escuelas de la ciudad. Según Héctor Flores, líder nacional de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), la protesta marca un precedente en la historia de la región porque demuestra la falta de balance en el sector social de una ciudad en donde el 37 por ciento es de origen hispano, según datos del Censo. "No es posible que no exista ni un concejal hispano. Por eso es que suceden aberraciones como las que pretende O'Hare contra un grupo que no tiene representación en la cúpula municipal", destacó. "Pero eso ya se acabó. Desde hoy no sólo pedimos la renuncia de O'Hare sino que también exigimos que el gobierno municipal cumpla con los requisitos que exige la ley y que mantenga al mismo porcentaje de concejales hispanos representados demográficamente", agregó Flores a Efe. Según el abogado y activista Domingo García, LULAC y otros grupos presentarán una demanda a la ciudad el próximo 16 de septiembre por no contar con una redistribución electoral ecuánime. "Esto sucede porque no ha existido ningún movimiento político latino en el área, como sucede en muchos suburbios de la zona, pero gran parte de culpa radica en el gobierno municipal por no atender esas necesidades", dijo a Efe García. Los activistas portaban pancartas que decían: "Igualdad de representación en el concejo municipal", "¿Es la ciudad de Farmers Branch racista?" o "Estados Unidos fue fundado por inmigrantes". Pero también estadounidenses e hispanos en contra de la inmigración ilegal -uno de los cuales fue detenido por agresión verbal- gritaron consignas como "Ilegales fuera", "Reforcemos nuestras fronteras" y "Queremos que hablen inglés". Por su parte, la representante estatal republicana Elvira Reyna, ha sido firme con su posición de no darle prioridad a los indocumentados a la hora de pedir servicios públicos y médicos porque según ella los ciudadanos están pagando "los platos rotos". "No hay suficientes servicios para todos los indocumentados y, por ejemplo, el sector salud está sufriendo porque hay subsidios a los ilegales que se atienden. Al final el condado sufre porque el gobierno federal no reembolsa ese costo", precisó Reyna. Sin embargo, el representante estatal demócrata Roberto Alonzo dijo que existe una falta de conocimiento sobre las contribuciones de los indocumentados por parte de un gran sector de la población, incluido de hispanos que se encuentran de manera legal en EEUU. "Muchos critican cuando les conviene y no saben que todos, aunque sean indocumentados y rentes un apartamento, pagan impuestos", dijo. "Pero también hay descaro por parte de los críticos, empezando por O'Hare. El es abogado y ha dicho que ha defendido a clientes indocumentados, incluso en su página en internet anuncia que atiende en español, entonces en dónde estamos", cuestionó Alonzo. Para Joe Johnson, de 43 años y natural de Farmers Branch, se ha creado un círculo vicioso y malos entendidos por parte de ambas partes. "Unos defienden a los indocumentados que violaron la ley, otros quieren que se vayan. Los grupos cívicos buscan notoriedad en el asunto y los que defienden la legalidad los contratan para cortar sus jardines o para que limpien sus casas", criticó Johnson. El ayuntamiento de Farmers Branch decidirá la semana entrante si la propuesta de O'Hare será tomada en cuenta para analizarse en la agenda municipal.

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