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Sorprende a legisladores de Utah complejidad de leyes migratorias

Salt Lake City. Agencia EFE. | 23 de Mayo de 2008 a las 00:00
Miembros del comité de legisladores de Utah encargado de analizar las consecuencias de una nueva ley migratoria estatal expresaron su "sorpresa" al enterarse de los complejos aspectos de las leyes migratorias federales. El comité, compuesto por siete representantes y cuatro senadores estatales, tanto demócratas como republicanos, deberá presentar en noviembre próximo un reporte sobre el potencial impacto de la ley SB08-81, ya aprobada pero que recién entrará en vigor en julio del 2009. El senador Bill Hickman, republicano de St. George, dijo que se sentía "sorprendido" tras escuchar el testimonio del fiscal federal Brett Tolman, quien explicó que no se pueden presentar cargos criminales contra un inmigrante indocumentado por el simple hecho de no tener papeles, sino sólo si esa persona además comete un crimen. "Es una locura", comentó Hickman. "Si alguien está ilegalmente en el país, es un ilegal y no hay lugar para más discusión". Tolman puntualizó que, a pesar de que ni el gobierno estatal ni el gobierno federal pueden presentar cargos criminales contra personas indocumentadas, de todos modos el gobierno federal (pero no el estatal) puede arrestar y deportar a esas personas. "Me asombra la incapacidad del gobierno federal para hacer lo que sea", aseveró el senador Scott Jenkins, republicano de Plain City y copresidente del comité, a lo que Tolman respondió que durante el 2007 las autoridades federales deportaron a 2.500 inmigrantes indocumentados de Utah y presentaron cargos criminales contra uno de cada cuatro de ellos. El comité también escuchó el testimonio de Mark Shurtleff, procurador general de justicia de Utah, quien indicó que el consenso de los jefes policiales de Utah es el de no permitir que sus agentes cumplan con funciones migratorias, debido al impacto negativo que esa situación crearía para la seguridad pública. Shurtleff enfatizó que si la policía local tuviese que hacer cumplir las leyes federales de inmigración, los inmigrantes (con o sin sus documentos en orden) "tendrían miedo de la policía". "Y los jefes no quieren que eso suceda", agregó, El funcionario también recordó que "Utah no puede deportar" a inmigrantes indocumentados, ya que esa función sólo le compete al gobierno federal, y que "la Constitución de Estados Unidos protege los derechos incluso de los indocumentados". Por su parte, Tony Yapias, director del Proyecto Latino de Utah, lamentó que durante las tres horas de reunión ni los expertos que fueron llamados como testigos ni los legisladores hubiesen tratado "aquellos temas que realmente impactan a nuestra comunidad". Entre esos temas figuran el impacto psicológico de las nuevas leyes y la división de familias en las que uno de los esposos o los hijos son ciudadanos estadounidenses.

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