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Emotiva ceremonia religiosa en Nuevo Laredo, en homenaje a los emigrantes centroamericanos

Agencia Notimex y Gastón Monge, de EnLineaDirecta, de Nuevo Laredo. Desde Nuevo Laredo, Tamaulipas, México. | 3 de Septiembre de 2006 a las 00:00
Emigrantes de varios estados del país y de Centroamérica celebraron el "Día del Migrante" con una caminata de unos 2.5 kilómetros, que inició en la estación de bomberos y concluyó en el Puente Internacional I, que comunica a esta ciudad con Laredo, Texas. Los emigrantes colocaron 17 nuevas cruces en la malla que rodea el río Bravo, en honor de las personas que perdieron la vida al intentar cruzar la frontera con Estados Unidos en forma ilegal. El obispo de Nuevo Laredo, Ricardo Watty Urquidi, y el sacerdote Francisco Pellizzari, director de la Casa del Migrante, celebraron una eucaristía en la estación de bomberos, de donde minutos después partió la caminata, que llegó al Puente Internacional I, donde se colocaron cruces con la leyenda: "No identificado". Ante unas 200 personas, entre migrantes y residentes de esta ciudad, el obispo Watty Urquidi dedicó su homilía dominical a quienes dijo, tienen que dejar sus lugares de origen para buscar mejores niveles de vida en otros lugares. Fue en la plaza Hidalgo, cercana al puente internacional I, donde el jerarca católico, en compañía del director de la casa del Migrantes, Francisco Fellizzari, y del presidente del patronato, Benjamín Galván Gómez, pidió a los ciudadanos a que no miren al migrante con desprecio, sino que los traten bien. "Estamos aquí, en este lugar donde tanta gente que migra se reúne para irse a Estados Unidos o para quedarse. En este evento pido por ellas y por ellos, para que sean bien tratados en el camino a su destino", mencionó el obispo, tras señalar que la misa que ofreció fue para celebrar al Dios de la Vida. Las personas que participaron en el evento también dejaron en el río Bravo dos barquitos de madera iluminados con una vela, en honor de los migrantes fallecidos en su intento de cruzar a EU. El obispo de Nuevo Laredo dijo que esta caminata se hizo con la intención de hacer conciencia entre la ciudadanía sobre el fenómeno migratorio, ya que las personas que llegan de otros países también tienen derechos. "Este día también lo consideremos nosotros una oportunidad para hacernos sensibles, para tomar conciencia sobre este fenómeno migratorio y que expresen nuestros sentimientos de acogida, de solidaridad y fraternidad para los migrantes", expresó. Watty Urquidi comentó que las 17 cruces que se colocaron tienen la leyenda de "No identificado" porque ninguno de los migrantes fallecidos tenía un documento para su identificación cuando se les localizó. "Debemos recibir a los emigrantes como personas que necesitan una ayuda, yo les pido a todos los civiles que piensen muy bien qué hacer y no dañen a los que migran, pues también tienen derechos; que los americanos no los traten como delincuentes o criminales", dijo. "Exhortamos a las familias a que apoyen al migrante en su peregrinar y que no seamos hostiles. El Señor bendice a los que defienden los derechos de los migrantes", expresó al final de su homilía en el centro de la plaza. Por su parte, Erik Josué Ríos, emigrante de Nicaragua, comentó que no tiene miedo de intentar cruzar el río Bravo, ya que guarda la ilusión de trabajar y obtener dinero para enviarle a su familia. Leyó una carta de compromiso de los obispos de México con relación al fenómeno de la migración, y dijo que es responsabilidad de los obispos de construir el camino de la hospitalidad para los migrantes. Asimismo, mencionó sobre la necesidad de crear redes de apoyo al migrante, mediante donativos en especie y ropa para la Casa del Migrante, por ser un lugar al que acuden cada día entre 90 y 100 personas de dejaron sus lugares de origen para buscar en el vecino país, mejores oportunidades de vida. Una vez que terminó la misa, el obispo solicitó a un grupo de migrantes que avanzaran hacia donde se encontraba, para bendecir las banderas de México, El Salvador, Honduras y Nicaragua, por ser el primero el país que los acoge, y los demás por ser donde salen para buscar mejorar su situación. Un morral, unos tenis, una foto familiar y la imagen de la Virgen de Guadalupe, fueron mostrados por el sacerdote como objetos indispensables de los migrantes que camina por estas tierras en busca de sus sueños. Luego de la bendición, Watty Urquidi, invitó a los asistentes a convivir de la kermes que se llevaría a cabo por la noche, en lo que fue el segundo y último día de las celebraciones del Día del Migrante.

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