El Gobierno de Australia anunció este martes que introducirá cambios importantes en la legislación sobre la inmigración ilegal, empezando por eliminar el arresto obligatorio de los indocumentados y por prohibir que se encierre a menores en los centros de detención, entre otras cosas.
El ministro australiano de Inmigración, Chris Evans, afirmó que las personas que entren en Australia ilegalmente o residan en el país sin papeles serán detenidos únicamente como último recurso y durante el menor tiempo posible.
El arresto sistemático se mantendrá con los extranjeros que lleguen a las islas de Christmas y Ashmore, situadas desde 2005 fuera de la zona de migración, pero sólo para que pasen un control sanitario y de seguridad.
La política australiana de detención obligatoria de los inmigrantes indocumentados fue establecida en 1992 por el entonces primer ministro, el laborista Paul Keating.
Su sucesor, el conservador John Howard, que ganó las elecciones de 1996, endureció la política en septiembre de 2001 para frenar el elevado número de personas que entraba clandestinamente en Australia en busca de asilo.
El gobierno de Howard reforzó los controles en los centros de detención y creó un programa, llamado "Operación Pacífico", para que los "ilegales" interceptados antes de entrar en el país fueran internados en centros especiales abiertos en Papúa Nueva Guinea y Nauru, para que tramitasen desde allí sus peticiones de asilo.