Escúchenos en línea

Coalición rechaza pedido para dar a policía función migratoria

Chicago. Agencia EFE. | 22 de Septiembre de 2008 a las 00:00
La Coalición de Illinois por los Derechos de Inmigrantes y Refugiados deploró este lunes comentarios recientes del alguacil del condado de Lake, Mark Curran, quien abogó a favor de mayores poderes policiales para detener a inmigrantes indocumentados. En una declaración, la coalición dice que "todos queremos que la policía nos proteja del crimen, y que los responsables sean castigados". "Pero el alguacil Curran quiere hacernos creer que además de su responsabilidad de combatir a los criminales, necesita nuevos poderes migratorios para perseguir a indocumentados que, dice, aterrorizan a la comunidad", agrega. La declaración se refiere a comentarios realizados la semana pasada por el alguacil del condado vecino a Chicago, cuando divulgó los resultados de una auditoría realizada en las cárceles de Lake, en la que se comprobó que 122 de los 637 reclusos eran inmigrantes indocumentados. En una conferencia de prensa dijo que 25 de los indocumentados fueron encarcelados por conducir ebrios, y que los sospechosos de haber cometido 14 homicidios el año pasado en su condado eran inmigrantes indocumentados. Curran criticó a las autoridades de Chicago en particular, e Illinois en general, donde muchos funcionarios, dijo, han decidido "ignorar el problema de los indocumentados" y tratarlos "con amor y respeto". Curran se refería a la ordenanza que declara al condado de Cook, donde se asienta Chicago, santuario de los indocumentados y prohíbe a las fuerzas del orden preguntar sobre el estatus migratorio de las personas. En su opinión, se debería hacer lo mismo que en el condado Lake, donde varios departamentos policiales solicitaron a inmigración la certificación 287(g), para verificar el estatus migratorio de los presos en las cárceles y colaborar en las tareas posteriores de deportación. Entre esos departamentos figuran Waukegan en el norte, y Carpentersville en el noroeste de Illinois, cuyas ciudades alojan a altos porcentajes de inmigrantes latinos mayoritariamente de origen mexicano. En su declaración, la coalición afirma que aunque la población indocumentada se duplicó a 12 millones en los Estados Unidos desde 1994, la tasa de crímenes violentos bajó 34.2 por ciento, y los delitos contra la propiedad descendieron 26.4 por ciento. Agrega que "los inmigrantes están menos predispuestos a cometer delitos o ser encarcelados que los nacidos en el país". La coalición cita cifras del censo de población del 2000, según las cuales entre hombres de 18 a 39 años, que son la mayoría de la población carcelaria, el porcentaje de reclusos nacidos en EE.UU era cinco veces mayor que el de extranjeros. Según la coalición, el alguacil Curran "cree que puede proteger mejor el condado de Lake enfocando sus recursos (y nuestros dólares como contribuyentes) en los inmigrantes indocumentados". "El alguacil aparentemente quiere convertir delitos comunes en casos federales, y lanzar a sus agentes a la caza de indocumentados, poniendo en peligro la relación que los policías deben tener con la comunidad inmigrante y dañando a víctimas vulnerables de crímenes que no se atreverán a llamar a la policía", afirma. "En lugar de malgastar recursos de los contribuyentes, intimidando a las comunidades de inmigrantes y hacienda demagogia con el tema, el alguacil Curran debería trabajar en la búsqueda de soluciones reales que permitan a los inmigrantes que trabajan duro y son productivos, vivir tranquilos y en paz", concluye. Según el alguacil Curran, los departamentos policiales de unas 50 municipalidades de los Estados Unidos han sido certificados hasta el momento por inmigración. Dijo que al identificar a los indocumentados presos en las cárceles del condado se puede ahorrar millones de dólares, porque a partir de ese momento se solicita a inmigración el reembolso de gastos de hasta 75 dólares diarios por cada detenido.

Descarga la aplicación

en google play en google play