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Guerra siglo XIX aún crea tensiones para latinos de Colorado

Denver. EFE. | 23 de Enero de 2009 a las 00:00
Las tensiones en el norte de Colorado entre latinos y la población general resultan no sólo de los operativos contra indocumentados de los últimos dos años sino también de la guerra entre México y EEUU en el siglo XIX, según una académica. Para Priscilla Falcón, profesora en la Universidad del Norte de Colorado (UNCO) en Greeley, tanto la masiva redada en un frigorífico de esta ciudad en diciembre de 2006 como los problemas creados por la Guerra México-Americana de 1846 a 1848 tienen un impacto en las relaciones entre latinos y no latinos en esta zona del estado. Falcón recordó que gran parte de lo que hoy es el suroeste de Estados Unidos, incluidos amplios sectores de Colorado y hasta porciones de Nebraska, pertenecieron a México. Pero tras la victoria estadounidense en el conflicto con México y la firma del Tratado de Guadalupe-Hidalgo el 2 de febrero de 1848, México cedió el territorio a Estados Unidos y, aunque el tratado estipulaba que se respetarían las propiedades de los ciudadanos mexicanos, en la práctica eso no sucedió. Por eso, desde entonces se creó un ciclo de pobreza y de migración entre los trabajadores agrícolas latinos que perdura hasta la actualidad. "Todavía continuamos peleando esa guerra hasta hoy", sostuvo Falcón esta semana durante un panel sobre inmigración en UNCO, donde la académica enseña estudios méxico-americanos. "La guerra se sigue peleando en Greeley y en Colorado. No podemos permitir que estas actitudes de racismo y separatismo continúen dividiendo a nuestra comunidad", indicó la académica. Falcón enfatizó que las actitudes racistas se ven no solamente de los blancos hacia los latinos, sino también a la inversa. La profesora es la viuda de Ricardo Falcón, uno de los fundadores y dirigente del Movimiento Chicano de Estados Unidos en la década de 1960. Falcón fue asesinado el 30 de agosto de 1972 en Orogrande, Nuevo México, cuando viajaba a la primera convención nacional del Partido de La Raza. Su asesino, aunque capturado, luego quedó en libertad. Aunque el juez a cargo del caso negó que el asesinato hubiese tenido connotaciones racistas, Perry Brunson admitió en corte haber cometido el crimen y haber usado insultos racistas en contra del dirigente chicano. Tras ese episodio, Priscilla Falcón dedicó su vida a combatir el racismo, sin importar quién lo origine o quién sea la víctima. "No debemos rechazar a otra persona sólo porque es blanca. Y ése es lo que está sucediendo en Greeley, Colorado, y no vamos a dejar que eso suceda", declaró. A la vez, Falcón sostuvo que los inmigrantes latinos han trabajado desde hace más de cien años en los campos del norte de Colorado y que desde hace 60 años esa migración anual ha transformado al condado Weld "en uno de los más ricos de todo el estado". Esos trabajadores, por lo tanto, merecerían una amnistía, en vez de ser arrestados y deportados, dijo la profesora en referencia al arresto de 262 personas en el frigorífico Swift de Greeley el 12 de diciembre del 2006 y a la orden de arresto contra potencialmente 1.300 presuntos indocumentados emitida en noviembre del 2008 el alguacil John Cooke del condado Weld. Ambos operativos provocaron el alejamiento de numerosas familias latinas del área. "En los momentos de crisis es cuando nos unimos o nos separamos. Y en el caso de Greeley tenemos que unirnos si queremos cambiar", comentó, subrayando la necesidad de "un cambio cultural" debido a la fuerte presencia hispana en la zona. Según el censo, de los 237.000 residentes en el condado Weld, el 27,5 por ciento son latinos, aunque sólo la tercera parte de ellos nacieron en el extranjero. En Greeley, un 30 por ciento de los 90.000 habitantes son latinos. "Esta comunidad (Greeley) está tan racialmente dividida que no sé si alguna vez lo vamos a poder superar", opinó.

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