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Dirigente de inmigrantes guatemaltecos advierte que habrá más muertes por el muro

Luisa F. Rodríguez, diario Prensa Libre, de Guatemala. | 7 de Octubre de 2006 a las 00:00
Marlon González, presidente de la Coalición de Inmigrantes Guatemaltecos en Estados Unidos (Conguate), ha seguido con preocupación las últimas decisiones del Gobierno estadounidense en relación con el aumento al presupuesto para la seguridad limítrofe y la construcción de un muro en la frontera con México. A continuación comparte, desde la nación del norte, sus temores y expectativas de cara a los cambios que se avecinan: ¿Cómo ven los inmigrantes guatemaltecos la construcción del muro? Es un rechazo total a los migrantes, a buscar soluciones integrales en beneficio de todos; es el impulso de medidas para sembrar terror y miedo. Pero no es únicamente la construcción del muro. Hay que ver más allá y tomar en cuenta que la aprobación de un presupuesto de U$34.8 millones no es sólo para hacer esta obra física, que es de mil 100 kilómetros. Las autoridades estadounidenses van a reforzar la seguridad en los estados fronterizos; van a involucrar al Ejército, comprar más vehículos y garantizar más control en esos estados. Este es un claro mensaje a los gobiernos de América Latina y una estrategia política para enviar el mensaje de que están aplicando mano dura contra los migrantes. ¿Qué repercusiones tienen estas disposiciones para la población de emigrantes guatemaltecos? Lógicamente, vamos a observar un incremento en las deportaciones y en los abusos –no sólo por parte de las autoridades federales, sino también de las locales–. Va a crecer el miedo en las comunidades donde la mayoría no cuenta con documentos, por lo que no podrán exigir que se respeten sus derechos. El costo de las mafias para traer migrantes a Estados Unidos se va a incrementar, y los riesgos serán mayores. Sin lugar a dudas, se van a dar más muertes en la frontera o durante el recorrido para llegar a este país. ¿Qué medidas han adoptado con dirigentes de otras nacionalidades? Nos hemos unido para rechazar estas decisiones. Pero no han sido sólo con inmigrantes, sino con todos aquellos grupos que están en contra de estas disposiciones, incluso hay organizaciones de estadounidenses que nos apoyan. ¿Pero ya no hay marcha atrás? No. Pero hay que seguir luchando para que, a futuro, otro gobierno y congreso puedan revertir esas decisiones. Se está dando una lucha política en el interior, pero el mensaje de rechazo los migrantes es claro. ¿Qué opinión le merece la declaración conjunta que hicieron los presidentes de Centroamérica, Panamá y México en contra del muro? Es bienvenida cualquier acción de nuestros gobiernos en el país de origen, para que se respeten los derechos humanos. Pero hay que ser realista, porque la administración estadounidense nunca ha escuchado las peticiones de los gobernantes de nuestros países. Nunca ha tomado en cuenta lo que ellos han opinado. Los países deben continuar actuando en conjunto y no en forma aislada. Deben nombrar una delegación de representantes para que explique al Gobierno de Estados Unidos el gran daño que se hace a los países. Lo ideal –pero no podrá suceder– es que las naciones latinoamericanas, en protesta, limitasen el comercio con Estados Unidos o impulsaran algún tipo de boicot. ¿Cuáles son las expectativas que tienen con respecto de la actuación de los países de origen? Los gobiernos de nuestros países van a tener que ser más responsables en la inversión social, para evitar la migración y mejorar las condiciones de vida. Esta no es la primera vez que les pedimos a las autoridades que sean más responsables y que incrementen la inversión en los lugares más pobres. Además, esperamos que coordinen, con los otros países, acciones de supervisión y control, para que los migrantes que buscan una oportunidad laboral no pierdan la vida en el intento. Nadie quiere dejar a su familia. Son lamentables las causas que provocan la migración, a las que hay que combatir con firmeza. Con rumbo al norte. Algunas cifras. Cada año son más los guatemaltecos que salen del país en busca del "sueño americano". En el año 2000 se calculaba que un millón 500 mil guatemaltecos vivían en Estados Unidos. Sólo 300 mil cuentan con documentos legales. En 2004 se calculó que, debido al aumento de las remesas, el número de guatemaltecos podría ser aproximadamente de un millón 800 mil. En estados como Georgia, Nueva York y las Carolinas (del Norte y del Sur) se ha registrado un aumento de migrantes de hasta 20 por ciento, en los últimos años. El informe del Banco de Guatemala, hasta el mes de agosto, registró U$2 mil 384 millones por concepto de remesas familiares. El año pasado se habían captado U$241.9 millones; este año suman U$332.9 millones.

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