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Una latina podría llegar a Corte Suprema de EEUU

Washington. La Voz.com. | 6 de Febrero de 2009 a las 00:00
La enfermedad de la jueza Ruth Bader Gingsburg ha abierto esperanzas de que una latina pudiera formar parte por primera vez en la historia de la Corte Suprema federal. En la eventualidad de que Gingsburg se retirara, el presidente Barack Obama tendrá que decidir un reemplazante que posiblemente sería también mujer. Y entre las pocas candidatas de fuerza figuran dos magistradas de origen latino: Sonia Sotomayor, nacida en el Bronx, Nueva York, de padres puertorriqueños, y Kim McLane Wardlaw, nativa de Pasadena, California, de padre escocés y madre de ascendencia mexicana. Ambas tienen 54 años. Gingsburg, de 75 años, es por ahora la única mujer en el máximo tribunal estadounidense. Acaba de ser operada de cáncer del páncreas y se especula que se jubilaría pronto debido a que es también sobreviviente de cáncer del colon. Sotomayor es actualmente jueza del Tribunal de Apelaciones del 2do. Circuito de Nueva York, a donde llegó luego de sucesivas nominaciones por los presidentes George H.W. Bush y Bill Clinton. Ha estudiado en las universidades de Princeton y Yale. McLane Wardlaw es jueza de corte federal de distrito en California por nominación de Clinton en 1995. Al igual que Sotomayor, fue la primera jueza latina en su respectiva jurisdicción. Pero, a diferencia de McLane Wardlaw, quien tuvo una abierta militancia en el Partido Demócrata, Sotomayor se ha mantenido más bien alejada de la vida política pública. Sin embargo, en medios legislativos republicanos es considerada "liberal" al igual que McLane Wardlaw y allegada a organizaciones de activismo latino, aunque algunos grupos la califican más bien de "centrista". Además de Sotomayor y McLane Wardlaw, figurarían también en la potencial lista de Obama las juezas Diane Wood de la Corte de Apelaciones del 6to. Circuito en San Francisco; Pam Karlan, profesora de leyes de la Universidad de Stanford; y Margaret McKeown, del 9no. Circuito de San Francisco. Otros observadores judiciales han mencionado igualmente a Elena Kagan, ex profesora de Harvard y a quien Obama ha nominado subsecretaria de Justicia; Jenniffer Granhlom, gobernadora de Michigan, y Leah Sears, presidenta de la Corte Suprema de Georgia. Las nominaciones presidenciales de magistrados requieren confirmación del Senado. En caso que Ginsburg no se jubilara, las presiones para Obama de nombrar a una latina o una mujer en la Corte Suprema en la primera oportunidad que se le presente seguirían siendo las mismas. Pero el presidente demócrata tendría que esperar todavía unos años más para ello. De entre los nueve miembros de la Corte Suprema -cuatro de izquierda, cuatro de derecha y un centroderechista- nadie ha dado indicios hasta ahora de aspirar pronto a la jubilación, ni siquiera el juez John Paul Stevens, de 88 años. Cinco jueces tienen por lo menos 70 años y un sexto, David Souter, 69. Los tres jueces más jóvenes son conservadores: el presidente de la Corte, John Roberts, de 54 años, Samuel Alito, de 58, y Clarence Thomas, de 60. Roberts y Alito fueron nombrados por el antecesor de Obama, George W. Bush.

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