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Activistas latinos promueven la participación de los inmigrantes en las elecciones

Jorge Cancino, Univision Online. | 10 de Octubre de 2006 a las 00:00
Elegir representantes que se comprometan con los hispanos y que respalden la reforma migratoria amplia es una de las principales metas las organizaciones que defienden a los inmigrantes en Estados Unidos. En ese esfuerzo decenas de activistas trabajan día y noche, de costa a costa y de un lado de la frontera al otro. Le enseñan a los nuevos votantes qué candidatos son "amigos" y con quiénes hay que tener "cuidado". "Nuestra coalición inscribió a 2,570 inmigrantes ciudadanos en Arizona", dijo a Univision Online Lydia Hernández, del Arizona Coalition for Migrant Rights, grupo que forma parte del Centro para el Cambio Comunitario. "Públicamente nos comprometimos a registrar 2,500 y sobrepasamos esa meta", agregó. El plazo para inscribirse en Arizona venció el lunes. "Ahora esperamos que todos quienes se inscribieron participen el 7 de noviembre. Los hispanos tenemos mucho que decir en Estados Unidos", apuntó Hernández. En los comicios de medio tiempo los electores elegirán una nueva Cámara de Representantes (435 escaños) y un tercio del Senado (33 escaños). El Centro para el Cambio Comunitario agrupa a organizaciones de al menos 23 estados y participó en la organización de las marchas por la reforma amplia llevadas a cabo en la primavera. Entre sus principales objetivos destaca la lucha por la aprobación en el Congreso de la reforma migratoria amplia que incluya un camino a la ciudadanía para la mayoría de los 12 millones de indocumentados que viven en el país. Hernández apuntó que tras el freno impuesto por el liderazgo republicano al debate migratorio, "nuestra meta ahora es participar el 7 de noviembre, y con nuestro voto elegir representantes que se comprometan con los hispanos y con nuestra causa: una reforma justa a las leyes de inmigración". Lejos de ahí, en Maryland, la batalla se prolonga hasta el 17 de octubre. "Vamos a las iglesias, a los centros comerciales y a lugares donde nos escuchan", dijo Doris de Paz, una activista del Centro para el Cambio Comunitario en ese estado. "Y cuando no podemos ir a un lugar específico, trabajamos con teléfono en mano", señaló. De paz también dijo que "estamos bien contentos, porque le estamos diciendo a los inmigrantes ya naturalizados que se inscriban, que vayan a las urnas y que elijan a representantes que nos entiendan". "Pero sobre todo que crean en la reforma migratoria amplia que le de oportunidad a los que están aquí, pagan impuestos y carecen de antecedentes criminales", reseñó. El 16 de diciembre la Cámara de Representantes aprobó una versión de reforma migratoria que, entre otras medidas, recomendó criminalizar la estadía indocumentada, acelerar las deportaciones y construir un muro en la frontera con México. Cinco meses más tarde, el 25 de mayo, el Senado aprobó una versión distinta que, entre otras medidas, descartó criminalizar la estadía ilegal y en su lugar propuso legalizar a los indocumentados que llevan dos años en Estados Unidos y no tienen antecedentes criminales. Ambas versiones debían ser armonizadas por el comité de conferencia, pero esta instancia fue suspendida a principios de septiembre por el liderazgo republicano del Congreso, quien argumentó que la versión del senado no era congruente con las políticas de seguridad nacional. Según de Paz, las posibilidades de recuperar el debate migratorio dependen del nivel de participación de los electores en los comicios del 7 de noviembre. "Nuestro termómetro son las elecciones primarias. Llevamos a muchos hispanos y ellos aseguraron que volverán a las urnas el próximo mes. Los hispanos tenemos mucho que decir, mucho que hacer, mucho que aportar a Estados Unidos y lo estamos haciendo", subrayó. "El voto puede ayudar a cambiar las cosas, a mejorar las leyes", precisó. "Por eso seguimos trabajando y lo seguiremos haciendo, incluso después de finalizada la fecha de inscripción". Según el diario Reno Gazette-Journal, la Alianza de Liderazgo Progresista de Nevada inscribió entre 500 y 700 inmigrantes para que voten en las elecciones del 7 de noviembre. "Es muy importante que esta gente vote", destacó Ireri Rivas, organizador del esfuerzo de inscripción de votantes. De los casi 25 mil inmigrantes que reúnen los requisitos para inscribirse en los registros electorales en ese estado, no todos sacaron su documento de votante y no lo harán en las elecciones de medio tiempo. Los hispanos y otros grupos minoritarios por lo general participan en las elecciones en menor número que los blancos, dijo Kenneth E. Fernández, catedrático adjunto de ciencias políticas de la Universidad de Nevada en Las Vegas. El profesor indicó que una de las razones que explican el bajo número de nuevos votantes es que gran parte de la población está de paso por Nevada. También dijo que sólo porque una persona se ha inscrito en los padrones electorales no significa que vaya a votar el día de los comicios. Jesús García llegó a Estados Unidos en 1961, procedente de México, a través del programa de bracero. Se estableció en Phoenix, Arizona. Cuatro décadas después recuerda que en aquel entonces fue tratado de manera humillante, "casi como se tratan a los animales", dijo. "En una ocasión fuimos obligados a bañarnos con medicina para eliminar piojos", recuerda con enojo. "A raíz de eso me sentí mal y siempre tuve miedo de pedir mis derechos", indicó. García dijo que a partir de entonces "nada fue tarea fácil". Estaba temeroso de todo, incluso de pedir la ciudadanía "cuando llegó el tiempo de hacerlo", narró. Dijo además que tenía miedo de lidiar con el entonces INS (servicio de inmigración y naturalización) y con el idioma inglés. Pero cuando se enteró que en el Congreso de debatía una ley antiinmigerante que amenazó con afectar la vida de la de los suyos, se hizo ciudadano y se inscribió para votar. Hernández dijo que la primera meta "era inscribirlos", y que "ya inscritos, educados". "Muchos, por miedo, no se atrevían a pedir la ciudadanía. Ayudamos a muchos a que lo hicieran este año. Pero muchos que ya eran ciudadanos no se inscribían para votar porque no sabían que tenían el derecho de hacerlo", explicó. "Pero descubrimos un tercer paso. Los que están inscritos para votar no saben quiénes son los candidatos. Y en eso estamos ahora, diciéndole a la gente quiénes son, de qué partido son y si apoyan o no la reforma amplia". "Esta fase la terminaremos el mero día 7, cuando los electores elijamos al nuevo Congreso de Estados Unidos", dijo la activista.

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