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Acusan a republicanos de intentar suprimir el voto latino

María Peña, agencia EFE. Desde Washington. | 2 de Noviembre de 2006 a las 00:00
Los demócratas, ávidos de recuperar el control del Congreso de Estados Unidos en los comicios de la próxima semana, acusan a los republicanos de intentar suprimir el derecho al voto de las minorías, en un ambiente electoral muy polarizado en el país. En semanas recientes, los demócratas han denunciado presuntos casos de intimidación de votantes en estados como Maryland, Ohio, Florida, Nueva York y California. En Maryland, por ejemplo, los voluntarios republicanos tienen una guía de 13 páginas sobre cómo cuestionar las credenciales de los votantes, incluso con amenazas de persecución judicial. Los republicanos replican que no se trata de una campaña de intimidación, sino de prevención de un fraude, pero el asunto ha cobrado fuerza conforme se acercan los comicios. El caso más sonado ocurrió en el condado Orange (California), donde la campaña del candidato republicano a la Cámara de Representantes, Tan Nguyen, que disputará el escaño frente a la demócrata Loretta Sánchez, envió cartas amenazadoras a unos 14 mil votantes hispanos demócratas. En otro caso, 11 personas de ese mismo condado fueron acusadas de fraude electoral al intentar inscribir a decenas de demócratas como republicanos. Al parecer, cada una recibió hasta 10 dólares por cada votante que inscribieran en las filas republicanas. El Partido Republicano se ha distanciado de las personas involucradas en ambos casos e, incluso, ha sugerido que Nguyen se retire de la contienda. "Como no tienen una agenda que realmente beneficie a la comunidad latina, ésta es otra táctica de los demócratas para dividirla. Ellos sólo ofrecen ideas viejas ya rechazadas en el pasado", dijo Hessy Fernández, portavoz hispana del Partido Republicano. Fernández insistió en que "nosotros, como partido, instamos a todos los que puedan votar a que lo hagan, porque es un derecho de todo ciudadano en este país, incluyendo los hispanos", agregó. La supresión del voto se refiere a los intentos de candidatos, grupos privados, o el mismo gobierno, de reducir o desalentar la participación electoral de determinado sector para restarle votos a la oposición. Para prevenir que esto ocurra, los demócratas han lanzado un plan denominado Todos Votan, en el que ofrecen consejos a los votantes, y han establecido una línea telefónica para quienes tengan problemas a la hora de votar (1-888- 565-7950). También han contratado a abogados que acudirán a las urnas para observar los comicios. "Parece que la única lección que han aprendido los republicanos es que si no pueden ganar en base a los asuntos electorales, ideas o cualificaciones, hacen lo que sea para ganar al negarle a las minorías el derecho al voto", indicó un comunicado de la oficina del legislador cubanoamericano Bob Menéndez (Nueva Jersey). La supresión del voto era moneda corriente en algunos estados sureños de EU —dirigida particularmente hacia los votantes negros— hasta que la Ley del Derecho al Voto, de 1965, penalizó la práctica. En EU, todo ciudadano a partir de los 18 años puede votar, incluso los extranjeros naturalizados. En algunos estados, sin embargo, existen restricciones que, por ejemplo, prohíben que las personas condenadas por delitos puedan votar, aun cuando ya han cumplido su sentencia carcelaria. En otros estados, como Arizona e Indiana, las autoridades exigen una tarjeta de identificación —con prueba de ciudadanía estadounidense— para ejercer su derecho al sufragio. Activistas pro-inmigrantes han señalado que los costos asociados con la obtención del carné de identidad —para conseguirla, tienen que presentar otros documentos oficiales por los que también deben pagar— afectan sobremanera a las minorías. Grupos como la fundación People for the American Way (PFAW) han unido fuerzas con otras organizaciones para que los comicios estén libres de intimidación, discriminación o acoso contra los votantes. En declaraciones, David Becker, abogado de PFAW, lamentó que, 25 años después de la Ley del Voto, todavía existan tácticas de intimidación, "aunque más sutiles". "En algunas elecciones hemos recibido quejas sobre la distribución de volantes con información errada sobre la fecha y lugar de votación, o amenazas", explicó Becker. PFAW también enviará observadores a los comicios y ha establecido una línea telefónica en español (1-866- 687-8683) para recabar quejas de los votantes.

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