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Salvadoreña despedida por hablar español

María Vega, El Diario La Prensa. Desde New York. | 17 de Noviembre de 2006 a las 00:00
La ex-empleada del hogar de sacerdotes retirados en El Bronx que está demandando a la Arquidiócesis de Nueva York alegando que la despidieron por hablar español dijo ayer que otros trabajadores del hogar también han sido despedidos por la misma causa. La salvadoreña Emorgelia Portillo, quien trabajaba para una compañía de limpieza contratada por el hogar de retiro, dijo además que la prohibición de hablar inglés se implementaba con tanta fuerza que los trabajadores se escondían para hablar español. Portillo arreglaba camas, limpiaba muebles y baños y hacía otras tareas en la residencia John Cardinal O’Connor, uno de los dos hogares para sacerdotes retirados que tiene la Arquidiócesis. De acuerdo a Portillo, la directora de la residencia, Mary Lynch, se molestaba si los empleados hablaban español, y les hacía llegar el mensaje "a gritos". Cuando Lynch llegaba al hogar por la mañana "empezaba a chequearnos a todo el mundo, a ver si estábamos hablando español", relató Portillo. El portavoz de la Arquidiócesis, Joseph Zwilling, negó que haya una regla de sólo inglés en la residencia O’Connor. Los trabajadores deben hablar inglés cuando están con los sacerdotes que hablan inglés también, dijo el portavoz. La regla "es para el beneficio de estos sacerdotes, que son personas mayores", agregó. Portillo dijo que muchos sacerdotes de la residencia hablan español, y que Lynch regañaba a los empleados aún por hablar español con esos sacerdotes. Los sacerdotes, dijo la trabajadora, "nos hablaban en español a nosotros y nos dijeron que no le hiciéramos caso a ella". De acuerdo a la demanda, Portillo comenzó a trabajar en la residencia en el 2003 y poco después empezaron los problemas. La trabajadora había ya presentado una querella por discrimen ante la División de Derechos Humanos del estado, pero esa querella no se llegó a resolver, de acuerdo a la abogada de Portillo, C. Laurie Bizzarro. El despido ocurrió este verano, luego de que Lynch viera a Portillo conversar en español con otros dos trabajadores, dijo Portillo. En cuanto al despido, Zwilling dijo que sólo puede dar respuesta sobre eso la compañía Crystal Blue Cleaning Services, que es la empresa para la cual trabajaba Portillo. Crystal Blue también está siendo demandada por la trabajadora, pero el abogado de la compañía dijo que aún no ha recibido los papeles y que por eso "sería demasiado prematuro para nosotros proveer ninguna respuesta a estos alegatos". Portillo dijo que a pesar de que varios colegas le aconsejaron que no demandara, decidió tomar acción legal por la furia que sentía y también para evitar que algo similar le ocurra a otros trabajadores. De acuerdo a la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC), las reglas de sólo inglés se permiten sólo si su propósito es "promover el funcionamiento seguro" o la eficiencia de la empresa, pero las reglas no pueden adoptarse por razones discriminatorias. La ley además prohibe que se discrimine contra un trabajador por su acento, a menos que el acento interfiera con el desempeño del empleado en su labor.

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