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Joven dice que amigo admitió haber apuñalado a ecuatoriano

Nueva York. La Voz.com. | 29 de Marzo de 2010 a las 00:00
Momentos después de que un inmigrante ecuatoriano fue asesinado a puñaladas durante una confrontación con un grupo de adolescentes de Long Island, el sospechoso de haber provocado la muerte admitió que tenía un cuchillo y que fue responsable del hecho, declaró este lunes uno de sus amigos. Nicholas Hausch, de 18 años de edad, quien se declaró culpable por ataque en pandilla, asociación ilícita y otros crímenes, declaró como testigo de la fiscalía en el juicio a Jeffrey Conroy. Los fiscales dijeron que Conroy fue uno de los siete adolescentes, incluido Hausch, que rodearon y mataron a Marcelo Lucero en una calle de un suburbio de Nueva York en noviembre del 2008. Conroy, quien se declaró inocente, es el único acusado de asesinato y de matar como un crimen de intolerancia racial. Los fiscales lo han señalado como quien apuñaló a Lucero. El caso ha destacado las tensiones entre la gran población blanca que se estableció en la zona suburbana de Long Island después de la Segunda Guerra Mundial y el creciente influjo de hispanos, muchos de América Central y América del Sur que presuntamente son inmigrantes indocumentados. Los fiscales afirman que la muerte de Lucero fue la culminación de una campaña de violencia contra inmigrantes latinos. Hausch también ha admitido que participó en otros ataques, incluido uno un día antes de la muerte de Lucero en que él y dos amigos dispararon contra una persona latina con un arma de balines. Lucero, de 37 años, caminaba con un amigo cerca de la estación del tren de Patchogue alrededor de la medianoche cuando los adolescentes los enfrentaron. Según los fiscales, éstos estaban dando vueltas buscando alguien a quien atacar. Hausch, quien podría recibir entre 5 y 25 años de cárcel cuando sea sentenciado después del juicio de Conroy, declaró que Conroy le confió que había apuñalado a Lucero momentos después de la pelea. "Me alcanzó mientras caminábamos y dijo: 'Tenemos que irnos'. Dijo que lo había apuñalado", testificó Hausch. Hausch dijo que él y los otros imploraron a Conroy deshacerse del cuchillo, pero Conroy les aseguró que lo había lavado en un charco. Hausch dijo que cuando vio el cuchillo, todavía tenía sangre. "No vamos a salir de ésta", Hausch le expresó al grupo. Minutos después, mientras caminaban de regreso a su auto, fueron detenidos por la policía a unas cuantas cuadras de donde Lucero fue asesinado.

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