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¿Qué pasará con los hijos de los inmigrantes detenidos en la cacería de hace dos semanas?

Agencia EFE. Desde Cactus, Texas. | 26 de Diciembre de 2006 a las 00:00
Los niños que fueron separados de sus padres a raíz de las redadas en la empaquetadora de carne Swift hace dos semanas en Cactus (Texas) pasarán este fin de año lejos de sus progenitores y con la incertidumbre de si volverán a reunirse. Las autoridades de Inmigración de EEUU realizaron el 12 de este mes operaciones en plantas de dicha empresa que dejaron como saldo más de 1.200 arrestos en distintas localidades de Texas, Colorado, Nebraska, Minesota, Iowa y Utah. Solamente en la planta de Cactus, donde se calculan poco más de 2.300 empleados, se realizaron 295 arrestos a inmigrantes indocumentados de diferentes nacionalidades. Según Juan Antonio Albaladejo, párroco de la Iglesia Nuestra Señora de Guadalupe en esa ciudad, los más de 160 niños que buscaron albergue en su parroquia aún experimentan incertidumbre ante la obligada separación de sus padres. "Desde el primer día fue una situación muy compleja. Los niños iban siendo reubicados con familiares y amigos mientras aparecían", declaró el sacerdote a Efe en entrevista telefónica. "Muchos de los menores se encontraban escondidos porque tenían miedo y llegaron a nuestro albergue hasta una semana después de aquel triste episodio", agregó. Albaladejo cree que el futuro que les depara a estos niños es tan "incierto y desdichado" como la práctica misma de una ley que "castiga a los padres por ser indocumentados pero protege a sus niños", la mayoría de ellos ciudadanos estadounidenses. "Estamos hablando de gente que llegó a estas tierras hace 14 años y de pronto pierden empleo, casa, coche y salen deportados sin siquiera llevarse a sus hijos. Sin duda, es una tragedia", agregó. Pero la pesadilla aún continúa, según el sacerdote, ya que el viernes pasado la empresa Swift & Co. en Cactus despidió a más de 100 empleados que no contaban con sus documentos de inmigración ni permiso de trabajo en regla. Para Albaladejo, la situación que vive la comunidad de Cactus y sus alrededores "es insostenible porque inmigración los persigue y las empresas no les dan trabajo". El párroco indicó que muchos trabajadores han optado por irse a otros estados o a sus países de origen, la gran mayoría de México y Guatemala. Según Eduardo Rea, del Departamento de Prensa del Consulado en Dallas, todos los menores afectados de padres mexicanos "están resguardados con familiares y parientes cercanos en las ciudades de Cactus, Amarillo y Dumas", en Texas. "Las redes familiares suelen ser una buena opción para los niños de padres deportados porque existe un nexo que asegura el reencuentro, ya sea en México o cuando los deportados regresan nuevamente a EEUU", indicó el funcionario. Luis Lara, cónsul del Departamento de Protección del Consulado General de México en Dallas, aseguró que todos los connacionales detenidos a los que se entrevistó luego de las redadas manifestaron que sus hijos "se encontraban seguros y con familiares". De los 295 detenidos el pasado 12 de diciembre en Cactus, 99 eran de México, de los cuales 80 se acogieron a la deportación voluntaria. Ocho mexicanos se encuentran en el Centro de Detenciones Migratorias en Haskell (Texas) y enfrentan procesos por delitos menores. Los once restantes se encuentran en la cárcel del condado Randall en Amarillo (Texas) y enfrentan cargos criminales como robo de identidad. Según datos del Ayuntamiento de Cactus, su población es de 2.538 habitantes, de los cuales el 90 por ciento es de origen hispano.

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