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Cura de Oaxaca bajo amenaza de Maras y Los Zetas

México. El Universal Online. | 27 de Diciembre de 2010 a las 00:00
El padre Alejandro Solalinde ha vivido unas fiestas muy difentes a las que está acostumbrado a pasar cada año. Tras haber revelado el secuestro de 50 centroamericanos en el mexicano estado de Oaxaca, ahora vive bajo la amenaza de muerte de Los Zetas y de la Mara 13, quienes le exigen que entregue a los 15 jóvenes que lograron escapar de sus garras. Solalinde es el encargado del arbergue para migrantes llamado 'Hermanos del Camino'. De un día para otro este sacerdote se ha convertido en el hombre más amenazado y buscado por los grupos criminales en México. Aunque confesó a medios de comunicación que trata de estar tranquilo, todos en la institución están vigilantes ante el temor de que en cualquier momento entre algún sicario para quitarle la vida. "El problema es que mientras usted y yo hablamos, la mafia sigue secuestrando gente y las autoridades haciéndonos el vacío porque este es un tema en el que están involucrados funcionarios, policías locales, alcaldes… Se sabe quiénes son", aseguró a La Primera Plana en su versión digital. La comunidad eclesiástica y católica de México ya han mostrado su solidaridad a Solalinde Guerra, que quien como su segundo apellido lo indica, está dispuesto a pelear hasta el finla. "Aquí me matan, aquí me quedo. Ni muerto me sacarán del albergue", expresó en El Universal online. Entre las peticiones que Solalinde ha hecho a sus superiores destaca el hecho que de aunque lo maten, se siga con la labor altruísta que hasta el momento ha desempeñado además de ser enterrado en el espacio que construyó dentro del mismo albergue. El párroco de 65 años de edad confesó a El Universal que sabe que su fin está cerca: "tengo la claridad que me van a matar. Aunque no tengo miedo a la muerte, me impresiona la inminencia de un fin. Entiendo que estoy trastocando intereses fuertísimos, enemigos que ni siquiera dan la cara, pero existen y son poderosos”, declaró al diario mexicano. Movimientos religiosos no han sido los únicos que han apoyado al padre Solalinde, la misma Comisión Nacional de Derechos Humanos, la Policía Estatal y el Ejército se han encargado de vigilar, día y noche, el mismo albergue. Además el sacerdote Alejandro Solalinde denunció la enorme corrupción de policías y funcionarios con la delincuencia en la zona del sur de México, donde presuntamente medio centenar de indocumentados fueron secuestrados el pasado 16 de diciembre. "Yo tengo claro que lo que más afecta aquí son los funcionarios, las personas corrompidas que están en estos negocios" relacionados con acciones para lucrar contra los inmigrantes que viajan en tren hacia Estados Unidos, dijo Solalinde. "Tenemos el enemigo en casa", sostuvo el también activista y máximo responsable del albergue Hermanos en el Camino, ubicado en Ciudad Ixtepec, quien alega que la corrupción anida "sobre todo" entre agentes de corporaciones policíacas que operan en la zona. Según Solalinde, que se basa en testimonios de algunos indocumentados, el pasado 16 de diciembre ocurrió un secuestro masivo cerca de la localidad de Chahuites, en Oaxaca, que las autoridades mexicanas están investigando después de que ayer lo pidieran los gobiernos de El Salvador y Honduras. "Hubo detonaciones, gente armada, con machetes y armas de fuego", explicó el sacerdote, quien desconoce qué grupo armado podría estar tras los hechos pero que dijo que sus miembros vestían ropa oscura. Según Solalinde, el presunto secuestro ocurrió después de que las autoridades migratorias mexicanas montaran un operativo contra indocumentados en el que 92 de ellos fueron interceptados.

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