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Republicanos piden más redadas contra indocumentados en EUilegales

Washington. Diario las Américas. | 29 de Enero de 2011 a las 00:00
Legisladores republicanos sostienen que deben reanudarse plenamente las redadas en los lugares de trabajo para detener a inmigrantes ilegales. Los republicanos pueden aprovechar su mayoría en la Cámara de Representantes para presionar al gobierno del presidente Barak Obama, pese a que durante los últimos años han llegado a cantidades sin precedentes. La posición republicana es que como el índice de desempleo supera el nueve por ciento es difícil imaginarse un peor momento para cortar en más de la mitad los controles en los lugares de trabajo, dijo el presidente de la Comisión de Asuntos Judiciales de la Cámara de Representantes, Lamar Smith (R-Texas). Insistió en la posición de que “ciudadanos e inmigrantes legales no deben ser obligados a competir por trabajos con inmigrantes ilegales”. Esto choca con la postura de Obama de buscar la forma de que los “jóvenes responsables” tengan una senda abierta hacia la ciudadanía y que se deporte solo a los inmigrantes ilegales que hayan cometido crímenes severos. Durante los últimos años del gobierno del presidente George Bush se realizaron grandes redadas en lugares de trabajo y hubo numerosos arrestos por el uso de licencias de conductor falsificadas o números del Seguro Social inventados. Desde entonces los arrestos por esos delitos se han reducido un 70 por ciento. Obama, desde su llegada al gobierno, ha cambiado de política, dando preferencia a la sanción a empresas que contratan ilegales a sabiendas. Más allá de lo que digan o propongan legisladores republicanos es improbable que logren un cambio ya que Obama tiene el poder del veto y los demócratas cuentan con mayoría en el Senado. De todos modos medios políticos coinciden que el tema de la inmigración ilegal será uno de los candentes para las elecciones del 2012. Tengan o no posibilidades de aprobar alguna legislación, los republicanos han programado audiencias en el subcomité de Política de Inmigración y Aplicación de la Ley de la Cámara de Representantes, para mantener el tema vigente. Las redadas masivas saturaron los centros de detención y abrumaron a los tribunales y funcionarios federales dijeron que el gobierno de Obama quiere que tribunales y centros de detención puedan actuar más contra los criminales consuetudinarios. El director de Inmigración y Aduanas, Kumar Kibble, dijo a legisladores en una audiencia que cada deportación cuesta unos $12.500. En el 2010 las deportaciones de ilegales sumaron 392,861, un seis por ciento más que en el 2008, según las cifras oficiales. La política de la Casa Blanca es, dijeron funcionarios, actuar contra los empresarios para reducir la demanda de trabajadores ilegales, lo que actuará contra la inmigración ilegal.

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