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Arrestan a 6 defensores de indocumentados en Illinois

Chicago. Agencia Notimex. | 22 de Abril de 2011 a las 00:00
La policía arrestó el viernes a seis activistas que se tiraron en la entrada del Centro de Detención de Inmigrantes de Broadview, Illinois, para impedir el paso de un autobús con indocumentados que serían deportados. Los detenidos, entre quienes estaba el sacerdote José Landaverde, fueron levantados por varios oficiales y conducidos a la estación de policía más cercana, donde permanecieron por varias horas antes de que les fijaran una multa y una fecha para presentarse en la corte. La policía de Broadview intentaba controlar a los manifestantes, cuando Landaverde, sacerdote del vecindario mexicano La Villita, se lanzó al piso seguido de cinco personas más para impedir el paso de un vehículo con indocumentados que serían deportados. El acto de resistencia pacífica formó parte de una actividad que empezó la noche del jueves para conmemorar el Viacrucis de Semana Santa al lado de madres, esposas e hijos de varios de los detenidos, cuya deportación estaba programada para este viernes. Tras la vigilia, más de 50 manifestantes, incluyendo religiosos y activistas, realizaron una caminata desde la iglesia Misión Nuestra Señora de Guadalupe, en el vecindario mexicano de La Villita, hasta el Centro de Detención de Inmigrantes ubicado al oeste de Chicago. Como cada dos semanas, uno o dos autobuses con indocumentados, en su mayoría mexicanos, sale el viernes del Centro de Detención de Broadview hacia el aeropuerto internacional O´Hare, donde abordan un avión del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que los transporta a Ciudad Juárez, Chihuahua. Este viernes, los familiares de varios de indocumentados llegaron a las 07:00 horas locales para realizar una oración mientras esperaban la salida de los autobuses, al tiempo que una patrulla vigilaban a los manifestantes desde la entrada del centro de detención. Después de salir el primer autobús, el sacerdote Landaverde se tiró al suelo antes de que el segundo vehículo pasara. La acción fue seguida por cinco familiares de los detenidos, quienes permanecieron junto con el cura acostados frente al autobús hasta que los policías los levantaron y sin ofrecer resistencia se dejaron conducir a las patrullas. Mientras permanecían en el piso, los manifestantes pedían detener la separación de familias y eran apoyados por sus acompañantes con cantos religiosos. "Hoy Viernes Santo, Cristo está siendo crucificado en cada uno de los niños que quedan sin sus padres", dijo el sacerdote Landaverde, quien ya ha sido detenido en otras dos ocasiones por este tipo de acciones de resistencia civil. Algunos niños empezaron a llorar al saber que sus padres iban dentro de los autobuses para ser deportados. Gabriela Sánchez, esposa de uno de los indocumentados que iba en el autobús, relató entre lágrimas que tiene dos hijas y con la deportación de su marido pierden el sustento de su familia. "Aparte de la tristeza que da separarnos de él, no sabemos qué vamos hacer ahora que estamos las tres solas", añadió. Por su parte, el sacerdote Tony Pizzo fue uno de los religiosos que entró a orar con los detenidos antes de que partieran al aeropuerto, como sucede desde hace más de un año, cuando se aprobó una ley en Illinois que permite a los representantes de un culto religioso dar ayuda espiritual a los indocumentados arrestados. "Hoy hemos hablado con 110 personas que serán deportadas y les hemos dado ánimos", confirmó el religioso.

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