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Esquema económico panameño peligra por ruptura partidista

Ciudad de Panamá. PL. | 31 de Agosto de 2011 a las 00:00
Al margen de consecuencias políticas, la quiebra de la alianza Cambio Democrático-Partido Panameñista, deja en muletas la política económica del gobierno al ser privada de su horcón principal, el exministro Alberto Vallarino. Este empresario de abultada fortuna personal, tenía sobre sus hombros no solo los denominados megaproyectos de la administración del presidente Ricardo Martinelli, sino además casi todos los procesos internacionales de negociación financiera. En sus numerosas y repetidas comparecencias ante periodistas, solía decir que el principal capital del gobierno en negociaciones, tratados internacionales, acelerado ritmo del crecimiento de la inversión extranjera en todas sus formas, era el clima de estabilidad política. Con la ruptura de la alianza, ya no es tan segura ni tan válida esa afirmación. Quizás entre las reacciones a las que más oído haya que prestar son las emitidas muy discretamente por Roberto Sifón Arévalo, director de riesgo soberano de la calificadora Standard & Poor's, cuando advirtió que la crisis de gobierno es "una muy mala e inesperada noticia". Lo más serio es su evaluación negativa de la crisis desatada con la destitución del canciller Juan Carlos Varela: Creo que va en contra de las mejoras institucionales que veíamos en Panamá, y alimentan el escepticismo en relación con la estabilidad política del país. Evidentemente, Martinelli necesitará ahora de tiempo para estabilizar su gabinete económico y evitar sacudones fuertes en las obras gigantescas que ha emprendido o está a punto de emprender y que tanto defendió Vallarino, y las agencias calificadores tendrán colimado al gobierno. El peligro más inmediato podría ser un impacto negativo en el proyecto de crecimiento del Producto Interno Bruto porque los factores de los que depende estaban en manos de quienes salen de la alianza y dejan acéfala direcciones y subdirecciones desde donde se lidera y ejecuta la política económica. Junto a Vallarino salen el vice Dulcidio de La Guardia, la directora de Bienes revertidos Liriola Pitti y probablemente renuncie otro ejecutivo importante, Mahesh Khemlani, de manera que quedaría bastante solo el otro vice Frank de Lima, de Cambio Democrático. Pero esa lista de nombres, a la que se incluyen otros más, se traduce en acciones concretas que ahora podrían estancarse o sufrir tropiezos, como la elaboración del presupuesto general del Estado para 2012 y el cierre de la compra de los corredores viales. Súmesele, además, la reforma de la Ley de Valores, la Ley de Asociaciones Público-Privadas, la implementación de las impresoras fiscales, la creación de un fondo soberano de ahorro con los excedentes del Canal de Panamá ampliado. También, de alguna manera, las obras en ejecución: ampliación del Canal, la Zona Libre de Colón, programas de infraestructura, logística y multimodales, el Metro, construcción de viviendas y otros más. La agencia de calificación Moody's ya preveía algo de lo que podía ocurrir dadas las grandes tensiones en la alianza y advertía en un informe hace un mes que una ruptura en la alianza "podría obstaculizar la gobernabilidad y detener potencialmente cualquier reforma adicional". Incluso la propia Cámara de Comercio de Panamá dice en un comunicado que el gremio insiste en que los sobresaltos políticos y politiqueros afectan la estabilidad del sector económico nacional y social y son contraproducentes para la forma en que se nos mira internacionalmente. Ese es el panorama inmediato que se le abre al gobierno de Martinelli el cual insiste en que la alianza puede mantenerse a pesar de los pesares.

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