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Cancelan cirugías por apagones en Honduras

Tegucigalpa. La Tribuna. | 3 de Septiembre de 2011 a las 00:00
Los constantes apagones de energía eléctrica que en la última semana se han incrementado considerablemente en todo el país, han generado muchas pérdidas económicas en los usuarios y esta problemática se agudiza más. Hasta los pacientes que sufren insuficiencia renal se han visto afectados con los apagones, puesto que se han suspendido sus hemodiálisis. Uno de los principales afectados es el principal centro asistencial del país, que a diario recibe un sin número de problemas que son atendidos a base de energía eléctrica. Para el caso las hemodiálisis que se practican a los niños con insuficiencia renal el lunes anterior, tuvieron que ser paralizadas debido a los constantes apagones de luz que ha habido en la capital, incluyendo las instalaciones del Hospital Escuela. Estas y otras prácticas médicas se han visto afectadas en el centro hospitalario, puesto que al irse la luz representa un riesgo para los pacientes que padecen ciertas afecciones. Asimismo, el área de los quirófanos se ha visto afectada, por ejemplo el martes anterior se realizaba un trasplante de riñón a un niño del interior del país, el cual fue suspendido en dos ocasiones porque se había ido la luz. Afortunadamente el centro hospitalario cuenta con cuatro plantas generadoras de energía eléctrica, las cuales son encendidas automáticamente e inmediatamente que se va el fluido eléctrico. En ese sentido el director del Hospital Escuela, Marco Molinero, dijo que respecto a los apagones “desafortunadamente no pueden hacer nada puesto que el problema se origina de manera externa” al centro médico. Afortunadamente el Hospital Escuela y el Materno Infantil cuentan con dos plantas de energía eléctrica para cada bloque asistencial. Este problema ha originado que se incremente la energía de las plantas a base de combustible y ahora tendremos que darle más prioridad a la sala de operaciones, agregó. Segundos de zozobra El jefe de Mantenimiento y Técnico del Hospital Escuela, Samuel Medina, aseguró que el 95 por ciento del equipo que se utiliza en el hospital dependen del fluido eléctrico. “Tenemos nuestro propio sistema de energía alterna, pero en el lapso que ocurre el evento del apagón al encenderlo tarda aproximadamente de tres a cuatro segundos que algunas veces ocasionan problemas más que todo al equipo”, señaló. “Hasta el momento no hemos tenido ningún daño en ninguna de las máquinas, pero sí hemos visto que hay problemas de programación al momento que hay apagones en casos como los laboratorios que las máquinas se desprograman y algunas de ellas se “resetean” en la sala de hemodiálisis cuando están los pacientes en el proceso de su tratamiento. “El equipo que tenemos tiene una capacidad para abastecer al hospital Materno Infantil y Hospital Escuela”. Al mismo tiempo, hizo un llamado a las autoridades de la ENEE, para que busquen la manera cómo ponerle un circuito cerrado de fluido eléctrico para la zona hospitalaria y así evitar que se dé un problema mayor en la salud de los pacientes. Es muy importante que las autoridades de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica tomen muy en cuenta que en el Hospital Escuela se tienen personas hospitalizadas, en cuidados intensivos, niños recién nacidos en incubadoras, laboratorios y sobre todo los enfermos renales, a quienes se les tiene que estar cambiando la sangre, remarcó. Problema serio El máximo centro asistencial cuenta con cuatro plantas de energía eléctrica para emergencia, las cuales tardan de cinco a diez segundos para prenderse automáticamente, tiempo que puede ser clave en alguna operación médica. Por su parte el jefe de la Sala de Nefrología del Hospital Escuela, Rubén Pineda, dijo que “la interrupción de energía es un problema serio, lo cual lo ha traído el hospital desde hace mucho tiempo y ahora se ha acentuado por los frecuentes apagones”. Uno de los problemas son las máquinas de hemodiálisis que funcionan extrayendo la sangre del paciente, pasándola por un circuito fuera del paciente y regresándola al paciente una vez limpia, esa sangre es extraída mediante una bomba y lógicamente esa bomba es movida con electricidad. “Si se va la energía las bombas tienen un aparato que se le puede dar vuelta manualmente y en eso colaboran los médicos, enfermeras e incluso los familiares de los pacientes colaboran a que esas bombas estén funcionando manualmente, mientras regresa la luz”, explicó Pineda. “Desgraciadamente la planta auxiliar del hospital no abarca la unidad de hemodiálisis y desde hace años estamos porque se construya una verdadera unidad de hemodiálisis, que sea completa, que tenga todos sus accesorios y aparte de eso que tenga su propia planta de energía, eso nos evitaría pasar por estos problemas que actualmente están pasando en el hospital”. Para el galeno, la única manera de solucionar el problema es construir esa nueva unidad de hemodiálisis con su propia planta para evitar estos inconvenientes que aparentemente se seguirán suscitando. “Tenemos cerca de 12 años de estar tratando que se construya una nueva unidad porque ya no cabemos, hay un hacinamiento tremendo y el hospital tiene que darle una mejor calidad de atención a estos pacientes enfermos renales, que están tres veces por semana, cuatro horas diarias mientras dura su tratamiento”, recordó. “Esto ha sido un problema de falta de decisión política para que se haga la nueva unidad de diálisis, aparentemente el doctor Bendaña está tratando de solucionar el problema y creo que ya autorizó la construcción de la nueva unidad”, anunció. Además señaló que el hospital tiene una planta eléctrica auxiliar eficiente, el problema es que “las salas de hemodiálisis se han situado en una área donde la planta no está habilitada para darle servicio, porque esa era una zona de aulas que se nos prestó para hacer esa unidad temporalmente”. Continuarán Mientras tanto, el sub gerente técnico de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica, Leonardo Deras, anunció que los apagones continuarán la próxima semana, porque están con el proyecto de instalación de fibra óptica en las líneas de transmisión. “Ya hemos terminado en la parte centro, sur del país, ahora estamos en la parte norte y en el litoral atlántico, para este fin de semana específicamente el domingo tenemos algunas interrupciones de servicio para los abonados que están desde El Progreso hasta el Bajo Aguán, es decir la subestación de Tela, parte de La Ceiba y del Bajo Aguán”, explicó. En Tegucigalpa y sus alrededores lo que hay es actividad en la zona de Amarateca y Zambrano, por los trabajos que está haciendo la compañía privada que está ampliando la carretera en las cuales habrá algunas interrupciones temporal de 15 a 20 minutos para poder hacer unos enlaces y que los contratistas puedan hacer la reubicación de las nuevas líneas de distribución. Además, “tenemos actividad en la subestación de Siguatepeque, toda la parte de Jesús de Otoro, La Esperanza, que son interrupciones de unas cuatro a cinco horas, para el mantenimiento de brechas y líneas”. “Las suspensiones de servicio que estamos haciendo es porque estamos con un plan agresivo de mantenimiento y para hacer esos trabajos hay que des energizar la línea”, indicó. “Es importante que la gente sepa que lo que se le factura es la carga puesta en el tiempo, porque mucha de las gentes cuando hay estos apagones deja de planchar, pero cuando viene la energía plancha de un solo y entonces la factura de energía no se le va mover, pero teóricamente cuando no hay energía el medidor no se mueve y por lo tanto no marca”, subrayó. “Estamos haciendo inversiones fuertes en las líneas de distribución y transmisión para no tener ningún inconveniente en la época lluviosa y obviamente los problemas van a apaciguarse y a calmar cuando estemos entrando en operación con los proyectos de inversión fuerte que está haciendo la empresa”.

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