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Asesinato de diputados deja al desnudo a policía guatemalteca

Por Juan Carlos Llorca, agencia AP. Desde ciudad Guatemala. | 5 de Marzo de 2007 a las 00:00
El asesinato de tres diputados salvadoreños y la muerte en la cárcel de los cuatro policías acusados del hecho, desnudó la presencia del crimen organizado en las fuerzas de seguridad y dejó en evidencia la existencia de escuadrones de la muerte dentro de la policía guatemalteca. "Es algo que hemos denunciado desde hace tiempo: la infiltración del crimen organizado en la policía nacional civil", comentó el vicepresidente Eduardo Stein en una entrevista con la AP. "El problema no solo son los traficantes de drogas (que tienen vínculos con agentes de la policía) además está el contrabando, la trata de personas, el tráfico de armas e indocumentados y pandillas", dijo Stein. En el más reciente capítulo de una verdadera telenovela de escándalos en las fuerzas de seguridad, el ministro de Gobernación, Carlos Vielman, removió de su cargo al jefe de la Dirección de Investigaciones Criminológicas (DINC) de la policía, Víctor Soto, y aceptó la renuncia del superior de éste, el subdirector de la policía nacional civil, Javier Figueroa. Luego que los cuatro policías acusados del crimen fueran ejecutados, el presidente salvadoreño Antonio Saca dijo que "hay autoridades de alto nivel de Guatemala que deben ser llevadas a la justicia". Además aseguró que la captura de los policías se logró, no por la acción de las autoridades guatemaltecas, sino por la investigación de la policía salvadoreña. La fiscalía guatemalteca no ha revelado hipótesis sobre qué motivos tuvieron los policías para matar a los parlamentarios. Sin embargo, el presidente guatemalteco Oscar Berger adujo que el crimen tendría relación con "grupos de narcotraficantes con ligámenes en ambos países". La DINC fue acusada por el candidato presidencial del Partido Patriota, Otto Pérez, de albergar escuadrones de la muerte. A esa repartición policial pertenecían los cuatro agentes acusados de atacar y quemar vivos a los tres diputados El señalamiento fue refrendado por la publicación de una denuncia presentada en la Procuraduría de Derechos Humanos en la que un ex informante de la policía admite haber participado en ejecuciones extrajudiciales de supuestos ladrones de casas o vehículos bajo la dirección de agentes de la DINC. En ciudad de Guatemala y sus alrededores es frecuente que aparezcan cadáveres ejecutados, con señales de tortura y, en ocasiones, con mensajes dejados por sus ejecutores en los que justifican el crimen al acusarles de ser pandilleros, robacarros o extorsionistas. En una entrevista con un matutino, el representante del Alto Comisionado de Derechos Humanos de Naciones Unidas, el sueco Anders Kompass, consideró que a raíz de la penetración del crimen organizado en las fuerzas de seguridad "el Estado (de Guatemala) es ahora un Estado fallido y colapsado, y se necesita el esfuerzo real de todos para que se den cambios de fondo". Las historias de corrupción y escuadrones de la muerte dentro de la policía no son nuevas. Durante la guerra civil que azotó el país durante 36 años, el cuerpo de detectives fue señalado de ser un organismo dedicado a eliminar disidentes políticos a quienes hacía desaparecer, o los torturaba y luego dejaba abandonados en parajes cercanos a la capital. Luego cinco cambios de nombre a lo largo de 25 años el Cuerpo de Detectives pasó a llamarse DINC. Luego de la firma de los acuerdos de paz, la Policía Nacional Civil (PNC) reemplazó en 1997 a la temida Policía Nacional. Sin embargo, según un documento de Amnistía Internacional, en 2001 de los más de 19.000 policías graduados por la recién creada academia policial, unos 11.000 provenían de la policía nacional. Tanto el ministro Vielman como su jefe de policía, Erwin Sperissen, han dicho que las tareas de depuración -- en que destituyeron a 1.078 policías, un cinco por ciento de la fuerza -- se hace cuesta arriba cuando los tribunales de trabajo reinstalan a los agentes. Sin embargo, los cuatro agentes ejecutados no eran "depurables". Dos de ellos incluso tenían condecoraciones por cumplimento del deber. Pero ahora la fiscalía les investiga por más crímenes como los perpetrados a los diputados salvadoreños. "Los policías que fallecieron pertenecían a un grupo y trabajaban en hechos (ejecuciones) de este tipo", dijo el Fiscal General Juan Luis Florido. El gobierno guatemalteco ha intentado, sin éxito hasta ahora, de instalar una comisión auspiciada por Naciones Unidas para investigar la presencia del crimen organizado en los aparatos de gobierno. En diciembre, el gobierno firmó un acuerdo con Naciones Unidas para establecer la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG). Sin embargo, el congreso guatemalteco aún no da su visto bueno.

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