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Ex ministro confirma: Guatemala está en manos de narcos

Agencia ACAN–EFE y diario Prensa Libre. Desde ciudad Guatemala. | 29 de Marzo de 2007 a las 00:00
El asesinato de los tres diputados salvadoreños y su chófer, el pasado 19 de febrero, "no se ha manejado con seriedad", pero se ha demostrado que el narcotráfico estaba detrás, asegura el ex ministro guatemalteco del Interior Carlos Vielmann. En una entrevista que publica hoy el diario local "Prensa Libre", Vielmann, quien renunció al cargo el pasado lunes, sostiene que la gente no tiene claro contra quien se lucha y que el caso más claro es el de los diputados salvadoreños. "Ese es un crimen que no se ha manejado con seriedad, es algo más grande que lo que al final se percibe. Por lo menos ha quedado demostrado que el narco estaba detrás", afirma. Según el ex ministro, la información sobre los asesinatos de los diputados al Parlamento Centroamericano (PARLACEN) Eduardo D"Aubuisson, William Pichinte y José Ramón González, y el chófer Gerardo Ramírez, se ha manipulado. El ex funcionario explicó que renunció al cargo porque "creemos que el crimen organizado iba a tomar acciones en temas de impacto social para seguir perjudicando al gobierno". Según el ex ministro, "lamentablemente, la sociedad no está lista para enfrentar al crimen organizado, y tampoco son conscientes de la infiltración que tiene dentro del Estado". "Ni la sociedad ni el propio Estado han dimensionado la influencia, infiltración y capacidad de acción del narcotráfico en el país", sostiene.

Vielmann: «Ni se imaginan alcances de los narcos»

Por Lorena Seijo, diario Prensa Libre.

Carlos Vielmann, ex ministro de Gobernación, dejó el cargo con malos augurios, ya que, según dijo, ni la sociedad ni el propio Estado han dimensionado la influencia, infiltración y capacidad de acción del narcotráfico en el país. El ex funcionario cree que esas mafias serán el mayor generador de violencia en los próximos años, si no se toman medidas drásticas. ¿Qué motivó su renuncia, a pesar de tener el apoyo de los ministros y del presidente? Por mi responsabilidad política, por lealtad al presidente (Óscar Berger) y porque creemos que el crimen organizado iba a tomar acciones en temas de impacto social, para seguir perjudicando al Gobierno. ¿Cree que lo que ha pasado en las cárceles estos días responde a eso? En el tema del lunes pasado, sí; en el del martes, no. Sí estamos claros de que estas situaciones de impacto se van a seguir dando. Pero, lamentablemente, la sociedad no está lista para enfrentar al crimen organizado, y tampoco son conscientes de la infiltración que tiene dentro del Estado. ¿No cree que le quedaron muchas cosas por hacer? El trabajo se ha hecho. Probablemente, el país requería avanzar de uno a 10, y nosotros sólo avanzamos hasta dos, pero siempre avanzamos. Hay muchas dificultades para avanzar más rápido, pero el mayor obstáculo es que la sociedad no comprende los alcances del narcotráfico y el contrabando. ¿Hasta dónde llegan los alcances de esas mafias? Sus influencias llegan a generar un problema de Nación, no de Gobierno. Compran a la gente, regalándole de todo en sus comunidades, financian candidatos de comités cívicos y partidos políticos, y compran a quienes trabajan en las instituciones de justicia. ¿Cree que queda alguna institución que no haya sido corrompida por el narco? Nosotros fuimos los únicos que tuvimos el valor de denunciarlo. Era más fácil mantenerlo escondido, como se mantiene en algunas otras instancias. ¿Y su influencia en el Congreso? Nosotros no podemos decir si un diputado es parte del narco, pero hubo cosas que fueron raras, como cuando se aprobó la ley del crimen organizado, que el presidente tuvo que vetar porque más bien favorecía al crimen. Hay síntomas. No estoy diciendo que son todos, pero sus acciones reflejan influencias, por lo menos, complacencia. Los grupos ilegales que actúan en el país compran a policías. ¿También a militares? Por supuesto. Hay gente que integró las fuerzas de seguridad, hay ex militares, policías privados e incluso ex guerrilleros. Hoy la carga está sobre la Policía, porque somos los únicos que tuvimos el valor de ventilar el problema. ¿Esta gente puede estar generando más acciones violentas? Muchas de las reacciones violentas que hemos visto vienen, precisamente, por las acciones que se han tomado contra el crimen organizado: lo de Pavón, lo de San Marcos, la reestructuración del SAIA, la no aceptación de tratos a alto nivel. Los casos de judicialización de Jorge Mario Paredes, la detención de Allende Zarceño, son resultados de esa lucha, hecha con nuestros propios recursos y nuestra gente. Pero siempre se cree que son los EEUU los que hacen todas las investigaciones sobre narcotráfico. Ellos trabajan en el esquema, pero hay equipos de apoyo que generan la información, hay una cooperación sumamente estrecha para llegar a estos resultados. El problema es que la judicialización es más fácil en los EEUU. Recuérdese que nosotros, como policías, tenemos una limitante. No tenemos acceso a lo que sucede en la IVE (oficina que controla depósitos en bancos). No manejamos la evasión fiscal, es el MP el que conduce las pesquisas. Ustedes han comentado varias veces que se sentían solos en esa lucha. Probablemente teníamos más ímpetu; probablemente teníamos más clara la película, más ansiedad de entrarle al tema. Pero, finalmente, ahora todas las críticas se enfocaron hacia Gobernación. Siempre existen los que se aprovechan de la coyuntura política, otros que no entienden el problema y creen entenderlo, y los que quieren hacer creer que sólo es un problema de este Gobierno. Si yo ocultara las malas acciones policiales, probablemente habría menos críticas. El caso es que la sociedad no conoce dónde está el verdadero enemigo y de dónde vienen los ataques. ¿Cree que el señor Otto Pérez se ha aprovechado de la situación? No quisiera comentar absolutamente nada con relación a él. Es un candidato a la Presidencia. Yo he jugado, hasta este momento, un papel institucional, un papel de Estado, y no me voy a prestar a su juego. Pero él hizo acusaciones muy graves contra usted. Que las ponga a disposición de los tribunales. Es muy fácil acusar a alguien. Es muy fácil utilizar documentos anónimos, es muy fácil ir a implantar un vehículo, hacer vigilancia y seguimiento en la casa de uno... Lamentablemente, en las interpelaciones no hay preguntas serias ni de fondo. Ese es un juicio político, cuyo resultado me trae sin cuidado, porque está desprestigiado. Decía usted que la gente no tiene claro contra quién se lucha, pero también puede ser que haya habido medias verdades. El caso claro es este de los diputados. Ese es un crimen que no se ha manejado con seriedad, es algo más grande que lo que al final se percibe. Por lo menos ha quedado demostrado que el narco estaba detrás. ¿Se ha manipulado la información? Por supuesto. Van y presentan videos anónimos, con la clásica técnica que se empleaba en el conflicto armado, cuando se agarraba a un guerrillero y se lo ponía declarando ante la población lo que había hecho, hasta con los mismos cortes de voz y el mismo tono. O cuando vemos un comunicado, como el que estuvo circulando de un supuesto grupo de redignificación de la Policía. Váyase usted a los archivos a ver los documentos que se hacían de los oficiales de la montaña, y verá que tiene la misma estructura, el mismo tema, no hay de dónde perderse para ver de dónde viene toda esa desestabilización. Son los militares Yo no estoy hablando de los militares como tal, pero son las mismas técnicas empleadas antaño. Gente que puede pertenecer a distintas unidades del Ejército y hoy tendrá algún interés en seguir creando inestabilidad. Son estructuras de ellos que están acostumbrados a actuar así. Yo no estoy acostumbrado a funcionar con anónimos, con desinformación. Hay increíbles coincidencias entre los mail que nos atacaban y los de los bancos. De hecho, en el primer boletín de redignificación, de una vez predecían lo que iba a pasar en la cárcel el lunes último. La relación con el Ministerio de la Defensa ha sido un poco tensa. Nuestra relación ha sido de mutuo respeto, una relación independiente entre instituciones. En materia delincuencial, a mí no me dieron ninguna información de inteligencia que pudiera abonar a una hipótesis. Nosotros mantuvimos autonomía en las compras, algo que no se hacía antes. ¿Por qué nunca quiso formar parte de la Gana? Nunca he sido de un partido. Llegué al Gobierno porque veo al presidente muy correcto, con las cualidades reales para gobernar, y un vicepresidente con grandes calidades. ¿Aceptaría otro cargo público? Si Berger fuera el presidente, puede ser, pero no voy a buscar inmunidad con participación política, como hacen otros. Nunca he hecho nada indebido. Yo no me llevé ni un centavo. Ni di orden de nada que pueda contravenir la ley, y lo que está pasando ahora con la corrupción en la Policía lo advertimos desde el principio. ¡Qué bueno que ahora todos se dieron cuenta, pero qué lástima que tuvieron que ser salvadoreños los que se murieran, y nunca respondieron por los muertos guatemaltecos!

Indignado

"Hoy nos hablan de cambios en el Sistema Penitenciario y en la Policía, cuando llevábamos dos años y medio pidiéndolos. Nosotros fuimos los que impulsamos la nueva ley, los que le entramos a Pavón y los que renovaron todos los equipos policiales. ¡Qué pueden estar diciendo esos grandes actores que en algún momento hicieron gobierno y que no movieron un dedo para dar soluciones", aseveró Carlos Vielmann. Investigación: Crimen contra diputados "Los detenidos tendrán que dar mucha información, pero podemos decir que el caso está resuelto en un 60 por ciento, pero hay que seguir escalando hasta arriba y ver si hay vinculación con su país de origen. En la muerte de los policías se desvirtuó que accionara un escuadrón, se tienen las armas homicidas, se sabe que hubo participación de los guardias, sólo hay que determinar quién disparó", aseveró el ex ministro. Sugerencias Estos son algunos mensajes que deja el ex ministro Carlos Vielmann. • Deben seguir con la depuración en la Policía y conseguir el respaldo que, dice Vielman, no recibió. • Hay que tener mucho cuidado con la información que se recibe, porque hay mucha gente interesada en influir negativamente. • Se tiene que nombrar como director de la Policía a un gestor, no a alguien interno, para que se pueda seguir con los cambios. • Urge mantener al equipo de asesores, porque son técnicos y profesionales, no políticos. • Se tiene que llegar hasta el final en las pesquisas por la muerte de los diputados salvadoreños y los policías. • Es indispensable seguir con las acciones en contra del crimen organizado y el narcotráfico, y no se deben parar las reformas en la Policía.

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