Escúchenos en línea

Persiste hermetismo sobre motín e incendio en cárcel hondureña

Tegucigalpa. PL. | 3 de Abril de 2012 a las 00:00

Las autoridades de la cárcel de San Pedro Sula, 240 kilómetros al norte de esta capital, se mantienen este martes herméticas tras la muerte de 13 reclusos durante un motín e incendio ocurridos allí el jueves pasado.

Después de varios días de una masacre acaecida dentro del penal sampedrano, sus autoridades arguyen que están en constantes reuniones para evitar otras posibles tragedias, indicó hoy el medio informativo latribuna.hn.

Según esa fuente, ni miembros del Cuerpo de Bomberos, ni otros mandos han podido ingresar al recinto para realizar la investigación correspondiente en busca de obtener indicios para determinar las posibles causas del fuego.

Especialistas de la Fiscalía de Delitos contra la Vida y agentes de homicidios de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) no han podido entrar a la prisión "porque todavía los ánimos están caldeados y no vamos a poner en riesgo la vida de nuestros elementos", declaró el mayor Germán Jiménez, citado por el referido sitio digital.

Recordó que un día después del hecho de sangre (el pasado viernes) llegaron a la cárcel para hacer la pesquisa en el área incendiada, pero los reos lo impidieron.

Después de unas horas, acotó, autorizaron la entrada de un solo bombero, pero con uno es imposible realizar el trabajo.

Por su parte el general de Bomberos, Jaime Omar Silva, dijo que pensaban ejecutar la inspección ayer, pero no les permitieron entrar, por lo cual determinaron reunirse con autoridades del Ministerio Público y de la DNIC para definir estrategias con el objetivo de acceder a los calabozos sin correr peligro.

Medios informativos achacaron el suceso del pasado jueves a la falta de solución a los problemas existentes en las prisiones y recordaron que el 14 de febrero último 361 personas murieron en un incendio en el penal de Comayagua, 90 kilómetros al norte de Tegucigalpa.

Las autoridades de la cárcel de San Pedro Sula explicaron que el fuego se desató en el módulo 18 durante un motín entre grupos que se disputaban el control del presidio.

En el momento de la tragedia, esa prisión albergaba a dos mil 251 reclusos, por encima de los 800 de su capacidad estimada, reconoció el Gobierno.

El comisionado de los Derechos Humanos, Ramón Custodio, recordó en un reciente comunicado que las prisiones hondureñas carecen de medios para la rehabilitación, el Estado se desentiende de la situación de los privados de libertad y se permite introducir armas, drogas y licores en las celdas.

En este contexto la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y del Subcomité de Naciones Unidas contra la Tortura visitarán las penitenciarías hondureñas entre el 17 y 20 de abril venideros.

 


Descarga la aplicación

en google play en google play