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Cumple 14 años informe «Guatemala: nunca más»

Ciudad Guatemala. PL. | 24 de Abril de 2012 a las 00:00

Guatemala: nunca más, el informe que puso al desnudo la responsabilidad del Ejército en la mayoría de los crímenes durante el conflicto armado interno, cumple hoy 14 años de publicado. Dos días después fue asesinado quien condujo las investigaciones, el sacerdote Juan José Gerardi, hecho que para la mayoría fue consecuencia directa de las revelaciones y demostró la veracidad de sus conclusiones.

Gerardi, al frente de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado, inició el proyecto Recuperación de la Memoria Histórica (Remhi), el cual dirigió personalmente y de manera muy comprometida, como siempre hizo antes durante muchos años.

El objetivo era recopilar testimonios y otra documentación para llegar a la verdad acerca de los crímenes cometidos en una guerra de 36 años que costó la vida a unos 250 mil guatemaltecos, incluidos alrededor de 45 mil desaparecidos de forma forzosa.

Así argumentaban sus creadores que conocer la certeza del origen de aquellas acciones era indispensable para la paz social en el país.

Rodeado de un buen número de colaboradores, Gerardi llevó a cabo su trabajo de compilación de pesquisas y entrevistas para elaborar los reportes hacia la recuperación de la memoria histórica, tras la firma de los Acuerdos de Paz en diciembre de 1996.

Cuatro tomos aunaron el resultado de las indagaciones del proyecto Remhi presentado con el nombre Guatemala: nunca más, con lo cual el eclesiástico al propio tiempo, sin tener la más mínima idea, rubricó su sentencia de muerte. El trabajo de búsqueda de la verdad no termina aquí, tiene que regresar a donde nació y apoyar mediante la producción de materiales, ceremonias, monumentos, el papel de la memoria como un instrumento de reconstrucción social, dijo entonces el religioso.

La obra, de manera bien documentada, culpaba del 90 por ciento de los crímenes a la institución castrense y otras fuerzas, así como a las patrullas civiles patrocinadas por el Estado, en la práctica escuadrones de la muerte.

A ellas les atribuyó esa mayoría de masacres, torturas, violaciones masivas, desapariciones forzadas, mutilaciones y otras tropelías de 1960 a 1996, en las cuales nueve de cada 10 víctimas eran civiles desarmados, mayormente indígenas.

El trabajo de aquel equipo dirigido por Gerardi fue base fundamental en los posteriores realizados por la Comisión para el Esclarecimiento Histórico, entidad auspiciada por la ONU e instalada en cumplimiento de los Acuerdos de Paz.

 


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