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Centenares de salvadoreños despiden a legendaria defensora de DDHH

Agencia AFP. Desde San Salvador. | 2 de Abril de 2007 a las 00:00
Centenares de salvadoreños despidieron este lunes a la legendaria defensora de los derechos humanos María Julia Hernández, considerada "la madre de las víctimas", quien falleció el viernes y fue sepultada en una cripta de la catedral metropolitana. Los restos de Hernández, que permanecían en una funeraria del oeste capitalino, fueron trasladados este lunes a la cripta de la céntrica catedral de San Salvador, donde fueron sepultados a pocos metros de la tumba del asesinado arzobispo de San Salvador Oscar Arnulfo Romero. Durante la misa de cuerpo presente, presidida por el arzobispo de San Salvador, Fernando Sáenz y los obispos Gregorio Rosa Chávez y Orlando Cabrera, se destacó la figura de Hernández. "Se la llevó monseñor Romero. En marzo (mes de la muerte de muchos mártires salvadoreños) tenía que ser. Estas dos frases reflejan la conciencia tan clara que tenemos de la calidad humana y cristiana de María Julia Hernández", comentó el obispo Rosa Chávez durante la homilía. "Mucha gente ha recordado y derramado lágrimas por María Julia (...), tenemos la sensación de que nos hemos quedado huérfanos y la convicción de que tenemos que tomar la antorcha que ella empuñó con tanta gallardía y generosidad". La cripta fue visitada este lunes por centenares de salvadoreños que se inclinaban frente al ataúd de Hernández y participaron en las honras fúnebres. Hernández se desempeñó como directora de Tutela Legal del arzobispado de San Salvador, oficina que fundó el 3 de mayo de 1982 con el fin de atender las centenares de denuncias de violaciones a los derechos humanos que se cometían en lo más crudo de la guerra civil (1980-1992). La procuradora para la Defensa de los Derechos Humanos, Beatrice Alamanni, calificó este lunes a Hernández como una "incansable luchadora y valiente mujer que a lo largo de su vida contribuyó a la causa y defensa de las garantías fundamentales de los salvadoreños". Por su parte, el presidente de la Fundación que lleva el nombre del asesinado arzobispo Oscar Arnulfo Romero, monseñor Ricardo Urioste, afirmó que Hernández fue una mujer "valiente y fiel a la iglesia (que) luchó por los derechos de la gente durante la guerra". "La madre de las víctimas" se enfrentó durante las décadas del 70 y el 80, a los cuerpos de seguridad, a los escuadrones de la muerte y a los actos violentos que cometía la ex guerrilla izquierdista. La legendaria defensora de los derechos humanos inició su labor humanitaria en la década de 1970 en la llamada Comisión de Justicia y Paz, creada por el extinto arzobispo Oscar Arnulfo Romero. La Fundación de Estudios Salvadoreños para la Aplicación del Derecho (FESPAD), en un pronunciamiento calificó a Hernández como "incansable defensora" de los derechos inalienables de las personas en este país caracterizado por la impunidad. Hernández, merecedora de incontables reconocimientos internacionales y de dos doctorados honoris causa, desnudó con lujo de detalle la masacre de más de mil campesinos, cometida por efectivos del ejército entre el 11 y el 13 de diciembre de 1981, en El Mozote, Morazán, unos 200 km al noreste de San Salvador. Este lunes, el sacerdote belga Rogelio Poncelle, que llegó desde Morazán para expresar en nombre de familiares de las víctimas de El Mozote "la más profunda gratitud" a la ahora fallecida. Tras entonar conmovedores cánticos, los restos de Hernández fueron sepultados, pero como fiel testimonio de su "valiente" trabajo quedan innumerables investigaciones de las masacres de El Mozote, El Sumpul, El Barrío, La Quesera y otras.

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