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Culpan a pandilleros por crimen de asesinos de diputados

Agencia AFP y Diario Prensa Libre. Desde ciudad Guatemala. | 3 de Abril de 2007 a las 00:00
La teoría de que pandilleros asesinaron a los cuatro policías sindicados del crimen de tres diputados salvadoreños del Parlamento Centroamericano (Parlacen) y su chofer, empieza a cobrar más fuerza en Guatemala, según fuentes de la Fiscalía. Mientras, el Procurador de Derechos Humanos (PDH) de Guatemala, Sergio Morales, afirmó a medios locales que cuentan con seis testigos, pandilleros, que tienen detalles de lo ocurrido en el reclusorio. Sin embargo, sostuvo que sólo podrían ponerlos a disposición de las autoridades si les garantizan su seguridad. El Ministerio Público (MP) informó que ha confirmado, por medio de pruebas científicas y testimonios, que pandilleros fueron los ejecutores de cuatro policías que estaban detenidos en la cárcel El Boquerón, Santa Rosa, sindicados de haber asesinado a tres parlamentarios salvadoreños y su piloto. El MP trabaja en la individualización de los procesos contra los autores materiales de ese crimen. Los investigadores recopilan evidencias para determinar quiénes dispararon las armas localizadas dentro de aparatos eléctricos. El siguiente paso será encontrar a los autores intelectuales. El fiscal Eliseo Quiñónez dijo: "Tenemos, en 99 por ciento, corroborado que fueron pandilleros los que asesinaron a los policías. La razón es que éstos toda la vida han sido enemigos naturales, y la evidencia apunta a que ellos fueron los autores materiales". Pese a que las evidencias señalan a pandilleros, el MP no descarta que otras personas se hayan infiltrado en la visita y participado en el asesinato de los agentes José López, Marvin Escobar, José Gutiérrez y Luis Herrera, el 25 de febrero último. Los policías eran acusados de haber asesinado a los diputados Eduardo D’aubuisson, William Pichinte y José Ramón González, y a su chofer, Gerardo Ramírez, en la aldea El Jocotillo, Villa Canales, el 19 de febrero recién pasado. Investigadores informaron que entre las evidencias destaca la prueba científica obtenida de las manchas de sangre que se hallaron al aplicar el luminol. Los hallazgos revelan que los responsables huyeron por los pasillos hacia el sector F. Otra de las pruebas es una pesa encontrada en el lugar del crimen, la cual, por lo común, permanecía en uno de los patios de la prisión y era utilizada por varios pandilleros. Las primeras pesquisas establecen que la pesa pudo haber sido utilizada por los mareros para golpear a los policías y para abrir un boquete por el cual escaparían después. Además, se recopilan pruebas para establecer el grado de responsabilidad de los 23 guardias y el ex director del presidio, por no haber evitado el motín, pese a que tenían conocimiento de ello desde las 10 horas de ese día.

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