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Sigue duda sobre pacto de pandillas en El Salvador

San Salvador. Agencia AVN. | 24 de Mayo de 2012 a las 00:00

La "tregua" entre pandillas de El Salvador lograda con la mediación de la Iglesia católica ha disminuido los asesinatos en el país, pero su eficacia real sigue en duda y no necesariamente es un ejemplo para otros países agobiados por la violencia, dijeron hoy a Efe funcionarios salvadoreños.

Honduras y Guatemala deben evaluar detenidamente el proceso salvadoreño para ver si es factible adaptarlo como anunciaron sus ministros de Seguridad, señalaron el fiscal general y el procurador para la Defensa de los Derechos Humanos de El Salvador, Romeo Barahona y Oscar Luna, respectivamente.

"Si aquí al final los resultados no van a ser satisfactorios, allá vamos a llevar un modelo que también puede fracasar", expresó Luna, quien advirtió que las características de la violencia son distintas en cada país y pidió "prudencia" ante el caso salvadoreño.

Barahona reafirmó su rechazo tajante a la "tregua" pactada por las pandillas salvadoreñas en marzo pasado, pero matizó que "todo país tiene que evaluar si eso es positivo o si se puede aplicar; ellos harán sus valoraciones y van a determinar si es factible".

Pero "como fiscal general, no estoy de acuerdo con negociar con estructuras criminales que han causado dolor, sufrimiento y luto", sentenció Barahona.

Los ministros de Seguridad y Gobernación de Honduras y Guatemala, Pompeyo Bonilla y Héctor López, respectivamente, expresaron este miércoles en San Salvador su interés en "adaptar" la "tregua" entre pandillas, tras reunirse con su homólogo salvadoreño, David Munguía Payés.

Sin embargo, el presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, aseguró hoy en ese país que su Gobierno "no dialogará" con las pandillas y que, por el contrario, perseguirá a quienes hayan cometido delitos.

Honduras, El Salvador y Guatemala integran el Triángulo Norte de Centroamérica, una de las zonas más violentas del mundo con tasas anuales de homicidios de hasta 85 por cada 100.000 habitantes, principalmente por la actividad de pandillas y narcotraficantes.

El crimen y la violencia cuestan a Centroamérica cerca del ocho por ciento del producto interno bruto regional si se incluye la seguridad de los ciudadanos, los procesos judiciales y el gasto del sistema de salud, según el Banco Mundial.

Las autoridades salvadoreñas sostienen que el promedio diario de homicidios ha bajado de catorce a entre cuatro y cinco gracias a la "tregua" entre las pandillas Mara Salvatrucha (MS) y Mara 18 (M18), anunciada el 20 de marzo por el obispo castrense Fabio Colindres, quien dijo haber mediado para lograr ese pacto.

La MS y la M18 son las principales pandillas que operan no sólo en El Salvador, sino también en Guatemala, Honduras y otros países de la región junto a maras más pequeñas, que suman decenas de miles de miembros.

El procurador salvadoreño de Derechos Humanos dijo que debe analizarse "si efectivamente este mecanismo que se está utilizando en El Salvador es de carácter propiamente institucional", aparte de que puede considerarse como "un ensayo".
Luna recomendó "esperar porque, según se dice, hay otros lugares donde (el pacto entre pandillas) ha dado resultado en un principio, pero después vuelve a crecer el tema delincuencial".
En Belice el año pasado también hubo una "tregua" entre pandillas facilitada por el Gobierno, según medios locales.

Luna aclaró que él no rechaza la "tregua" entre la MS y la M18, pues le "interesa que haya paz y tranquilidad" en El Salvador, sino que critica "cómo queda la cuestión estrictamente institucional".

"¿De quién depende el que ya no haya más violencia? ¿Realmente está dependiendo de que hay una excelente y eficaz política de seguridad o simplemente de que un grupo dice: 'Nosotros ya no vamos a cometer delitos?'", insistió.

El Gobierno salvadoreño ha rechazado acusaciones de que en realidad negoció con la MS y la M18 para que dejaran de cometer asesinatos, aunque reconoce que "facilitó" la mediación del obispo y el traslado de cabecillas de maras de una prisión de máxima seguridad a otras con menos restricciones.

El presidente salvadoreño, Mauricio Funes, mantiene un diálogo con distintos sectores para perfilar un plan nacional de seguridad que posibilite una salida al grave problema de la violencia en El Salvador.


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