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Advierten drástica reducción de monos en Costa Rica

Agencia AP. Desde San José. | 16 de Abril de 2007 a las 00:00
Un grupo de científicos costarricenses advirtió el lunes sobre la alarmante reducción en la población de primates en el país, donde solo la especie del llamado mono colorado o araña se redujo aproximadamente de 25.000 individuos hace cinco años a unos 7.000 en la actualidad en las zonas estudiadas. Aparte del mono colorado, en Costa Rica habitan el mono congo o aullador y el mono tití o ardilla. Los tres están en peligro de extinción. Además, está el mono carablanca o capuchino. En el caso de los congos, la cifra en varias áreas del país pasó de unos 70.000 a 36.800 en cinco años, dijo en entrevista con la AP el biólogo Ronald Sánchez. Es alarmante. Además, cada vez tenemos menos bosques primarios, necesarios para los primates para vivir, destacó Sánchez, quien junto a otros investigadores de la Universidad de Costa Rica y la Universidad Nacional desarrollan un diagnóstico sobre variación genética y estado de salud de los monos en el país. Durante su estudio, los científicos capturaron casi 400 primates y entre los problemas hallados destacan monos con cataratas en sus ojos debido al calentamiento global, pérdida de melanina que les provoca decoloración, así como individuos en los que detectaron malaria y bacterias resistentes incluso a los antibióticos más modernos. Sánchez detalló que de 156 congos analizados, un 8% sufría de cataratas. Hay que poner atención porque la cifra es muy alta y es probable que vaya en aumento. Los congos necesitan de la luz para poder hacer su digestión y por los problemas que tiene la capa de ozono se les hacen cataratas, explicó. Además, un 20% de los congos presenta una coloración amarilla, es decir, pasan de negros a amarillos, debido al uso de agroquímicos en las fincas bananeras ubicada en la región caribeña, donde se concentra esa especie. De acuerdo al microbiólogo Misael Chinchilla, los insecticidas generan deficiencias hepáticas en los primates. Sobre la malaria, Chinchilla comentó que detectaron ese mal en un 3% de la muestra total en tanto otros hallazgos reflejan una baja variación genética que, en el caso de los congos, es casi de cero, agregó el biólogo Gustavo Gutiérrez. Nos preocupa la adaptación local, los ambientes cambiantes, la resistencia a enfermedades, la fragmentación del hábitat y que las poblaciones son pequeñas, indicó Gutiérrez. Otra enfermedad a la que han dado seguimiento es la encefalitis tropical venezolana, mal que hace tres años provocó la muerte de decenas de monos de las cuatro especies en el parque nacional Corcovado, en la zona sur del país. Con el apoyo de un centro especializado en Texas lograron analizar muestras y determinaron el padecimiento. Hubo mucha lluvia que llevó al estrés hídrico y a la escasez de alimento, agregó Sánchez. De las cuatro especies, la que tiene mayores problemas de sobrevivencia a largo plazo es el tití, endémico en Costa Rica y Panamá, de acuerdo a la Unión Mundial para la Conservación, que coloca a este primate con el mayor riesgo de extinción debido a la deforestación y su uso como mascota. Los investigadores no dieron cifras oficiales, pero las estimaciones van desde 300 a 3.000 ejemplares en todo el país.

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