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Sindicatos acusan a Arias de confiscar voluntad popular

Agencia AFP y diario Al Día, de Costa Rica. Desde San José. | 18 de Abril de 2007 a las 00:00
La convocatoria en Costa Rica a un referéndum para dirimir el futuro del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos ha atizado la hoguera de los enfrentamientos por el tema que han marcado la vida política en los tres últimos años. Desde que el tratado fue negociado entre Centroamérica y Estados Unidos en el 2004, los 4,2 millones de costarricenses se dividieron, pues los opositores estiman que su aprobación llevaría al desmantelamiento del Estado social de derecho inaugurado con la revolución de 1948, mientras que los que lo apoyan aseguran que marginarse sería dejar pasar el llamado "tren del desarrollo". El Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) autorizó el pasado 13 de enero, de manera sorpresiva, el inicio de recolección del 5% de las firmas del padrón electoral a un grupo de ciudadanos encabezados por el ex candidato presidencial opositor José Miguel Corrales, para convocar a un referéndum de "iniciativa ciudadana", una de las tres figuras planteadas en la ley del referendo. La decisión del TSE, dejó sin efecto la pretensión del gobierno de Oscar Arias de que fuera la Asamblea Legislativa la que decidiera el destino del tratado, argumentando que Costa Rica tiene una "democracia representativa", y también golpeó la pretensión de los sectores sociales más radicales de decidirlo en las barricadas, mediante el denominado "referéndum de las calles". El referéndum de iniciativa ciudadana daría un máximo de 10 meses a Corrales y su grupo para recolectar las firmas, luego de lo cual se procedería a la convocatoria del referendo en tres meses. Es decir, el referendo de iniciativa ciudadana se estaría realizando como máximo en mayo del 2008, cuando ya Costa Rica habría quedado fuera del TLC entre Centroamérica y Estados Unidos por habérsele vencido el plazo de incorporación en marzo de ese mismo año. Sabedor de ese peligro, y con la intención de adelantar los plazos, el gobierno de Oscar Arias, que hasta el jueves 13 rechazaba de plano cualquier posibilidad de referendo, cambió también de manera sorpresiva de posición y anunció que llamaría a un referendo "por convocatoria del Ejecutivo". Esa segunda figura, que deberá ser aprobada por el Congreso, elimina el proceso de recolección de firmas, con lo que según el gobierno en agosto o septiembre próximo se estaría realizando el referendo para definir el futuro del controvertido tratado. Tal posición del gobierno, provocó una airada reacción de los sectores más radicales anti TLC, que acusaron a Arias de intentar aprobar "a troche y moche" el tratado, sin permitir que la población se informe sobre los alcances del TLC. El mismo Corrales, disidente del oficialista Partido Liberación Nacional (PLN), acusó a Arias de impulsar acciones "fraudulentas" para aprobar el referendo. Otros sectores más radicalizados amenazaron con boicotear el proceso, si el TSE no acoge el referendum ciudadano, apelando a la figura jurídica de "primero en tiempo, primero en derecho".

Sindicatos no reconocerán el referéndum del Gobierno

Los sindicatos no reconocerán el resultado de un referéndum para definir el futuro del TLC, si el TSE decide que la convocatoria del Gobierno se impone a la solicitud del exdiputado Corrales, anunció el presidente de la Asociación de Profesores de Segunda Enseñanza (APSE), Jesús Vásquez, y agregó que, si el Tribunal autoriza el referéndum del Gobierno, los sindicatos no descartan manifestarse en las calles. "El Poder Ejecutivo está secuestrando la voluntad del pueblo y eso no lo permitiremos", dijo. Vásquez también acusó al Tribunal de entrar en un "contubernio" con el Poder Ejecutivo para que el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos se apruebe. El sindicalista señaló que diversos órganos sindicales se reunieron la noche del martes y comparten la misma posición. El presidente interino del TSE, Luis Antonio Sobrado, reaccionó ante las declaraciones y dijo: "Debe quedar claro a la ciudadanía que el TSE no actúa en contubernio con nadie. Es un órgano independiente del Poder Ejecutivo y de los demás poderes del Estado, hay garantías de nuestra independencia y estamos sometidos solo a la Constitución y las leyes. "Las leyes en un Estado de derecho no pueden ser desconocidas; esas son las reglas de la democracia", agregó Sobrado. Un fallo del TSE llevó al Gobierno a convocar a referéndum, el viernes pasado, para que el pueblo decida si quiere o no el TLC. Corrales anunció que solicitó al TSE mantener el proceso de recolección de firmas y que le ordene a la Asamblea Legislativa abstenerse de votar las leyes de la agenda complementaria del TLC, entre otras cosas. El exdiputado insiste en que el TSE debe respetar su "derecho adquirido de recoger firmas". Corrales, quien estuvo acompañado por Jesús Vásquez y el rector del Instituto Tecnológico, Eugenio Trejos, también acusó al presidente Óscar Arias de querer utilizar los favores de la Iglesia Católica para que, durante la misa del 2 de agosto en Cartago, le pida a los fieles que apoyen el TLC. "Esa es una afirmación absolutamente falsa e irresponsable", señaló el presidente Arias.

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