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Tanques y tropas del Ejército en las calles de Tegucigalpa

Agencia Reuters. Desde Tegucigalpa. | 29 de Abril de 2007 a las 00:00
El gobierno de Honduras desplegó el domingo tropas del Ejército con tanques en distintos puntos de acceso a la capital en previsión de bloqueos de carreteras y calles por parte de transportistas que exigen al gobierno una baja al precio de los combustibles. Los soldados, armados con fusiles M-16, máscaras antigás y escudos, acampan en las tres más importantes carreteras de acceso y salida de la ciudad, después de que el viernes conductores de taxis y autobuses se enfrentaron con fuerzas antimotines. Los transportistas, que paralizaron ese día la ciudad y obligaron a miles de personas a caminar para llegar a sus empleos, fueron desalojados más tarde por la policía con bombas lacrimógenas y agua. En la inusual movilización, los soldados se alineaban el domingo en las márgenes de las carreteras de los sitios que bloquearon el viernes los transportistas, mientras tanques estaban apostados en las cercanías de tiendas de campaña militares. El ministro de la Defensa, Arístides Mejía, informó el domingo en una rueda de prensa que recibió "órdenes precisas del presidente Manuel Zelaya de resguardar la capital ante eventuales protestas". El funcionario indicó que "el alto mando castrense tiene instrucciones precisas de disolver de inmediato cualquier manifestación callejera". Mejía advirtió a los dirigentes del transporte que además de la opción militar, el gobierno dispondrá del arresto de los dirigentes si vuelven a protestar y tomarse las calles. Advirtió a los líderes del transporte urbano que "si los taxistas obstaculizan el paso de la población, entonces procederemos a quitar los carros con grúas, los arrestaremos y les cancelaremos el permiso (estatal) de explotación". Además "les cancelaremos el permiso de explotación" que el gobierno les otorga a través de la Secretaría de Comunicaciones y Transporte. Paradójicamente, Mejía comentó "todo el mundo tiene el derecho de protestar, pero sin violar el derecho de locomoción de la ciudadanía". Según las autoridades, más de 1,000 soldados están en lugares estratégicos de Tegucigalpa, en un operativo a cargo del coronel José Manuel Maldonado, quien afirmó que "sólo recibo órdenes superiores que me indican que no debo permitir bloqueos de carreteras ni de calles... y esto será así hasta una segunda orden". Zelaya advirtió el viernes, después del desalojo de los transportistas, que no permitiría que se ocupasen nuevamente las calles de Tegucigalpa. En declaraciones el sábado, Zelaya aseguró que "hay algunos sectores (que no identificó) que me quieren crucificar, como en tiempos de (el cónsul romano Poncio) Pilatos por el sólo hecho de hacer el bien. Y el pueblo (israelita) pidió que liberaran a Barrabás y crucificaran al Redentor del Mundo". El mandatario señaló que "en 14 meses de gobierno he hecho mucho, aunque sólo me he granjeado enemistades, incluso de los transportistas, a los que he ayudado en todo lo posible". El presidente del Consejo Nacional del Transporte (CNT), Jorge López, dijo a Reuters que "esa presencia del Ejército y sus tanquetas no nos intimida, mantenemos nuestro reclamo de una baja en el precio de los combustibles y continúa nuestra estrategia para que se nos resuelva positivamente". López dijo que el liderazgo del transporte espera que se oficialice una invitación a diálogo con el presidente Zelaya el miércoles. Esta es la primera vez, en el Gobierno de Zelaya, que el Ejército envía fuerzas tan numerosas apoyadas por tanques para aplacar protestas sociales, desde que asumió el poder en enero del 2006. Zelaya, un liberal de discurso populista, prometió en su campaña bajar en 10 lempiras (52 centavos de dólar) el precio de los combustibles, pero este se disparó debido a las alzas en el mercado mundial, dijeron funcionarios.

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