Escúchenos en línea

Plan salvadoreño respeta los derechos de las mujeres

San Salvador. Agencias. | 24 de Diciembre de 2012 a las 13:50

María Elena Sosa, de 52 años, lleva casi 30 años viviendo con su actual pareja, prácticamente el mismo tiempo que ha sufrido maltratos por parte de él. Cansada de los golpes e insultos, llegó hace unos meses al juzgado de su ciudad y allí le recomendaron ir a las instalaciones de Ciudad Mujer, un programa del gobierno de Mauricio Funes, que vela por el respeto de los derechos fundamentales de las mujeres salvadoreñas.

"Vengo a terapia y he aprendido a defenderme, a decir no, a decir basta, a valorarme". Su compañero, por orden del juez, también va a terapia, pero en otra parte. "Ha cambiado, veo que quiere pedir perdón, pero hay que esperar y seguir observándolo".

Contra el maltrato

Según la Encuesta Nacional de Salud Familiar 2008, de El Salvador (Fesal), que se realiza cada cinco años, el 47 por ciento de las mujeres entre 15 y 49 años que fueron consultadas ha sufrido violencia de pareja. La verbal es la más frecuente (44 por ciento), seguida por la física (24 por ciento) y la sexual (12 por ciento).

Jenny tiene 15 años y una hija de seis meses, producto de una violación. Nunca ha ido a la escuela, pero está aprendiendo a hacer flores y muñecas con materiales reciclables en Ciudad Mujer, en Colón, ciudad de El Salvador.

Según Fesal, 8 por ciento de las mujeres encuestadas reportó sexo forzado o violación sexual con penetración; y el 10 por ciento, abuso sexual sin penetración. El 58 por ciento del primer grupo sufrió esa experiencia antes de cumplir los 20 años, y el 28 por ciento siendo menor de 15 años de edad.

Mientras Jenny está en el taller, su bebé está en la sala cuna de Ciudad Mujer. Esta joven va casi todos los días, porque además recibe apoyo sicológico y clases sobre lactancia y nutrición infantil.

Tanto María Elena como Jenny recorrieron una o todas las oficinas de atención de la violencia de género de Ciudad Mujer: el Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer, la Policía, la Fiscalía, la Procuraduría y el Instituto de Medicina Legal.

"A una mujer que ha sufrido maltrato o ha sido víctima de abuso se le da primero contención sicológica y se le anima para que denuncie", explica la primera dama de El Salvador y secretaria de Inclusión Social, Vanda Pignato,quien impulsa Ciudad Mujer con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

"Si toma esa decisión, aquí están todas las instancias para hacer la gestión en una mañana, sin que la manden de un lado a otro, y sin tener que sufrir humillaciones ni vergüenzas, pues muchos funcionarios no tienen la preparación para atender estos casos, pero aquí sí -agrega la Primera Dama-. Tampoco tiene que contar una y otra vez su historia, así evitamos la revictimización".

La autonomía económica

Su pelo cano es el que da indicios de su edad -82 años-, pues la energía y entusiasmo de María Ela Pérez son los de una mujer mucho más joven. Hace dos meses fue a Ciudad Mujer a pedir su segundo crédito. El primero que solicitó, antes de Semana Santa, fue para hacer tamales y venderlos en esos días. El otro fue de 100 dólares (la economía salvadoreña está dolarizada), para comprar material y hacer adornos para el día de los difuntos (el 2 de noviembre).

Las mujeres son el 54 por ciento de la población salvadoreña de 6,2 millones de habitantes; sin embargo, la discriminación y desigualdad laboral y de ingresos son altas. Ellas apenas reciben el 55,7 por ciento de los ingresos que reciben ellos.

Claudia Janeth Medina oyó de Ciudad Mujer y fue a ver si le podían ayudar con su microempresa de muebles infantiles. Allí ya ha tomado tres cursos, en los que aprendió cómo llevar sus finanzas, sacar costos de los productos, innovar y mejorar la calidad de los mismos. "También me ayudaron a desarrollar mi imagen comercial, a diseñar el logotipo y a hacer tarjetas de presentación", comenta mientras me entrega una.

María Ela y Claudia han recurrido a varias de las siete instituciones que conforman 'el pasillo de la economía' o módulo de autonomía económica, entre ellas el Ministerio de Trabajo y Prevención Social, el Banco de Fomento Agropecuario y el Fondo Solidario para la Familia Microempresaria (Fosofamilia).

En este módulo promueven el emprendimiento, la capacitación técnica y la legalización y formalización de las mipymes. "Si necesita un capital semilla, hacemos el perfil del negocio que exigen para acceder a un crédito. Si ya es emprendedora, le damos acompañamiento personalizado y asistencia técnica en lo que requiera", afirma Soraya Valle, funcionaria de Fosofamilia.

Este fondo es una banca alternativa que les presta a las mujeres montos desde 50 hasta 11.000 dólares, a plazos que van de seis meses a cuatro años. A septiembre, tenía una cartera de 10 millones de dólares colocada entre 75 clientas, con una cartera en mora de solamente 126 dólares.

Según Pignato, en muchas ocasiones la falta de autonomía económica dificulta que las mujeres puedan romper los círculos de violencia que enfrentan dentro de sus hogares.

Por la salud

Sandra Yaneth Sánchez tiene 26 años y está esperando su turno para una citología. Llegó a Ciudad Mujer "porque mi hermana ya había venido antes y me dijo que era bueno, que atendían mejor que en la Unidad de Salud".

Los centros de Ciudad Mujer son dotados con los aparatos más modernos del país para salud sexual y reproductiva de la mujer.

En El Salvador, los servicios de salud pública los provee el Ministerio de Salud. Según la encuesta Fesal 2008, de las mujeres de 15 a 49 años con experiencia sexual, el 87 por ciento se hizo la citología en alguna oportunidad. En el grupo de mujeres de 40 a 49 años sólo una de cada 4 se ha hecho alguna vez una mamografía, ultrasonografía de mama o radiografía de los pechos.

Estas mujeres también pueden asistir a los consultorios de ginecología, medicina general, odontología, nutrición; y si está embarazada, a los servicios de obstetricia y cuidado prenatal. Si tienen hijos, cuentan con atención pediátrica. Estos son los servicios que se prestan en el pasillo de la salud o módulo de salud sexual y reproductiva.

La atención y cuidado de los niños también son una prioridad en Ciudad Mujer. "Muchas veces ellas no tienen con quién dejar a sus hijos, entonces aquí los recibimos, los cuidamos, les hacemos actividades estimulantes y recreativas, mientras ellas hacen sus gestiones", dice la Primera Dama.

Ciudad Mujer cuenta con una sala cuna para los bebés, con un espacio especial para las mamás lactantes, y un salón para los niños más grandes.

En esta ciudadela también se dictan cursos de computación, bisutería, confección, producción agrícola, entre otros, para capacitar a la mujer en oficios con los que puedan mejorar sus ingresos.

Derechos para todas

Ciudad Mujer reúne, en un solo espacio, 18 entidades gubernamentales relacionadas con cinco ejes de atención a las mujeres: atención a la violencia de género, autonomía económica, salud sexual y reproductiva, educación colectiva y cuidado infantil. Cada entidad maneja su propio presupuesto.

El proyecto arrancó en forma en marzo del 2011, cuando se inauguró la sede de Colón, de 4.000 metros cuadrados, que atiende en promedio a 120 mujeres al día, en un área de influencia de ocho municipios. En octubre pasado se inauguró el centro de la ciudad de Usulután, de 3.000 metros cuadrados. La construcción costó 3,4 millones de pesos y la dotación 400.000 dólares, presupuesto similar al del centro de Colón. A estos dos centros se unirán otros cuatro en un lapso de año y medio.

Este programa afronta dos grandes retos: atraer a las mujeres jóvenes y garantizar su continuidad.


Descarga la aplicación

en google play en google play