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Gobierno y oposición hacen politiquería con los maestros de Guatemala

MiPunto.com. Desde ciudad Guatemala. | 7 de Mayo de 2007 a las 00:00
La iniciativa del Congreso de amnistiar a miles de maestros en huelga ha dividido a los candidatos presidenciales, pues algunos la tildan de electoralista y otros consideran que es una solución urgente para paliar la crisis entre el Ejecutivo y el Magisterio. El primero en caldear los ánimos fue el presidente guatemalteco Oscar Berger al tildar "como un absurdo" y letra muerta la moción que impulsan los principales partidos de oposición en el Parlamento pues al llegar a sus manos la vetaría inmediatamente. "Yo definitivamente vetaría ese decreto porque veo que es un absurdo la amnistía, imagínense si tenemos todo un sistema legal y el Congreso ha aprobado esas leyes, y (ahora) en cada asunto específico va a promover una amnistía (...), no tiene sentido", afirmó a periodistas este lunes el mandatario. La iniciativa de la amnistía busca evitar sanciones administrativas o despidos contra miles de guatemaltecos que se encuentran en huelga desde el 23 de marzo ante la negativa del Ejecutivo de mejorar las condiciones de los establecimientos, alimentación para los alumnos y un incremento salarial. Los maestros amenazaron con recrudecer las medidas de hecho, como bloqueos de carreteras y marchas masivas en la capital, si el presidente no atiende las peticiones y veta el decreto. No obstante, afirman que seguirán en las mesas de diálogo que tienen como intermediario al cardenal Rodolfo Quezada. La iniciativa es impulsada por cuatro partidos de oposición y tiene como antecedente una similar aprobada en abril de 2003 cuando favorecieron a los docentes que tenían 51 días en paro laboral y ordenó al Ejecutivo pagar los salarios, revirtiendo una decisión gubernamental. En esa época, la amnistía no tuvo ninguna repercusión, sin embargo en esta ocasión varios partidos califican de manipulación política la moción, dada la proximidad de los comicios generales que se disputarán el 9 de setiembre. Algunos se han expresado cautelosos, mientras que otros la rechazan tajantemente, como la Premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú, el candidato oficialista Alejandro Giammattei, y el favorito en las encuestas para ganar la presidencia, Alvaro Colom. "Es preocupante por el precedente que podría tener, pues se podría generalizar a otros sectores", advirtió la laureada en 1992. "Veo el término amnistía arriesgado. Tal vez no sea lo mejor", dijo, por su parte, Colom, de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE, centro derecha), pese a que su partido apoya la moción en el Congreso. Este lunes, la influyente Fundación Mirna Mack, que este año ganó el Premio de Derechos Humanos Rey de España, arremetió contra la amnistía al estimar que es un mal precedente y alienta la impunidad en el país. "En las actuales condiciones de impunidad que vive el país, donde más del 96% de los delitos quedan sin sanción (en especial los de mayor impacto), la emisión de un decreto de amnistía constituiría un mensaje en extremo negativo que redundaría en el fortalecimiento de los mecanismos que obstruyen la administración de justicia", afirma el ente humanitario.

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