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Advierten que las cárceles en Honduras son una «bomba de tiempo» por hacinamiento

Tegucigalpa. El Universal. | 14 de Febrero de 2013 a las 17:17

Un año después de la tragedia en la que murieron 362 reclusos, Honduras sigue impotente ante la "bomba de tiempo" que constituyen sus 24 presidios, donde más del 60% de los 13.000 reclusos se hallan hacinados y sin sentencia, reconocieron este jueves las autoridades.

La tragedia, que sacudió la conciencia nacional, motivó una protesta de familiares de las víctimas, que aún exigen justicia; y fue recordada en los medios de comunicación, reseñó AFP.

Pero el fondo del problema aún persiste en el sistema carcelario, construida para albergar a unos 8.000 presos.

Con pancartas y mantas, familiares de las 362 víctimas del incendio de la cárcel de Comayagua exigieron al gobierno de Porfirio Lobo, en un mitin frente a la Casa Presidencial, el pago de indemnizaciones y castigo para las autoridades que consideran culpables "por acción u omisión".

"No a la impunidad, por la verdad y la justicia y la reparación", decía una manta que unos cien manifestantes colocaron en un portón de acceso a un estacionamiento de la Casa Presidencial.

Un infierno

Un tosco ataúd de madera sin pintar, colocado frente a la Casa de Gobierno, simbolizaba lo que fue la peor tragedia carcelaria del mundo en décadas. En la medianoche del 14 de febrero de 2012, el incendio en Comayagua, 90 km al norte de Tegucigalpa, se convirtió en un infierno para 852 reclusos, muchos de los cuales murieron atrapados en las celdas, calcinados y asfixiados por el humo.

Las llaves de las celdas se extraviaron o confundieron y la demora en abrirlas provocó la muerte de la mayoría de los reclusos de cinco de ellas, diseñadas originalmente para albergar a 45 personas cada una, pero en las que se hallaban hasta 100 reos.

"Queremos que se castigue a los culpables por acción u omisión, ya pasó un año de impunidad", expresó Luis Euceda, fiscal del Comité de Familiares de las Víctimas.

A pedido del gobierno, la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos de Estados Unidos (ATF por sus siglas en inglés) investigó el hecho y estableció que el origen del fuego fue causado presuntamente por un cigarro, un encendedor o un fósforo.

Pero al respaldar a las víctimas y criticar a la Fiscalía, la ministra de Justicia y Derechos Humanos, Ana Pineda, afirmó que "un año es un tiempo razonable para concluir un proceso de investigación, identificar las causas y los posibles autores de este hecho".

"No hay justificación para que el Ministerio Público no pueda judicilizar este caso", opinó.

Caos carcelario

Poco más de un mes después de la tragedia, el 29 de marzo, 13 reos murieron en otro siniestro en el penal de San Pedro Sula, segunda ciudad del país, 240 km al norte de la capital, lo que generó más preocupaciones por el tema carcelario.

"La infraestructura de las prisiones es extremadamente antigua, no tiene las condiciones mínimas y lo único que el Estado tiene son propuestas pero no tiene presupuesto; la comunidad internacional debe jugar un papel fundamental" para construir nuevos penales, reconoció el diputado que preside la Comisión de Seguridad del Congreso, Rodolfo Zelaya.

La falta de cárceles, añadió, "contribuye a la impunidad", porque con la escalada de violencia que enfrenta Honduras se requiere más espacio en las prisiones y no hay dónde meter a los delincuentes, en un país con la tasa de homicidios más alta del mundo (92 por cada 100.000 habitantes).

El presidente del Comité para la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras (Codeh), Andrés Pavón, informó que "está sobre la marcha un proyecto para cambiar el modelo de las cárceles con la creación del Instituto Penitenciario".

El Congreso aprobó su creación, que integrarán juristas independientes, que administrarán las prisiones en vez de la policía como ocurre en la actualidad.

"Al 100% de las cárceles se les acabó la vida útil, hay reos sentenciados con sospechosos a los que no se les ha probado el delito, y no deberían estar juntos", observó el jurista José Castro.


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