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Falta maíz por culpa de etanol y TLC: crece hambre en Guatemala

Agencia ACAN–EFE. Desde ciudad Guatemala. | 5 de Junio de 2007 a las 00:00
Organizaciones campesinas expresaron este martes su preocupación por la posibilidad del aumento de hambruna y desnutrición por la escasez e incremento del precio de granos básicos como el maíz, principal dieta alimentaria de los guatemaltecos. Dirigentes de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas (CNOC) explicaron hoy a periodistas que pese a los ofrecimientos de los gobiernos de turno, el ofrecimiento de erradicar el hambre y la pobreza extrema sólo ha quedado en puras promesas. Según uno de los coordinadores del Comité de Unidad Campesina (CUC), adscrito a la CNOC, Rafael González, en la actualidad unos 49 municipios de los departamentos de Quiché, Huehuetenango, Alta y Baja Verapaz, y Chiquimula, sufren una situación de hambre y desnutrición en niños, mujeres y hombres ancianos. Las causas principales de estos flagelos son la mala distribución de la riqueza y la escasez de granos básicos como el maíz y fríjol, porque las comunidades que cultivan estos productos no tienen tierras fértiles ni acceso a recursos de financiación, dijo. Explicó que la importación de maíz de Estados Unidos ha agravado la situación porque ocurre en detrimento del producto local y no redujo los precios, así como la priorización que está tomando el grano para la producción de agrocombustibles. "La crisis no ha sido resuelta con la importación, sino que, por el contrario, ha sido aprovechada para la incursión cada vez más fuerte de los grandes capitales nacionales e internacionales", denunció. Contribuyen a la crisis los graves daños provocados por los desastres naturales, como los huracanes Mitch (1998) y Stan (2005) que devastaron gran parte de los activos campesinos. "La población indígena y campesina está marginada y creemos importante que los candidatos que están en campaña electoral incluyan el tema en sus planes de gobierno", agregó. González aseguró que una de las opciones para combatir el hambre y la desnutrición es la propuesta de desarrollo rural integral que incluye una reforma agraria no necesariamente confiscatoria, que han formulado a las autoridades. El dirigente campesino y Rony Palacios, de la Red de Seguridad y Soberanía Alimentaria de Guatemala (Redsag), coincidieron en que lo que más les preocupa es la escasez de granos básicos que está aumentado la desnutrición, que afecta a uno 40 por ciento, en su mayoría niños. Sin dar cifras, Palacios aseguró que la incursión del mercado internacional está cobrando grandes dimensiones en Guatemala porque las importaciones están reduciendo de forma rápida las capacidades locales para el suministro de alimentos. Palacios afirma que por cada tonelada métrica de maíz amarillo producido, por ejemplo, se están importando tres, principalmente de Estados Unidos. La CNOC hizo un llamamiento a proteger la producción nacional, controlar los costos de la canasta básica y aumentar los salarios mínimos con el fin de garantizar la alimentación de los guatemaltecos. Indicó que actualmente la desnutrición afecta a un 40% de los casi 13 millones de habitantes, en su mayoría niños. Advirtió que de continuar la situación, Guatemala podría sufrir una crisis similar a la de México, donde la escasez provocó un alza en el precio del grano que desembocó en masivas protestas. Datos oficiales refieren que el 80% de los guatemaltecos viven en la pobreza, especialmente en las poblaciones indígenas, que representan el 60% de habitantes. No obstante, el Ministerio de Agricultura y Alimentación (MAGA), sostiene que la producción de granos básicos es suficiente para atender la demanda en el mercado local. Las importaciones que se hacen de maíz amarillo, unas 300 mil toneladas anuales, son utilizadas por las industrias procesadoras de alimentos para animales, principalmente para la avicultura.

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