Escúchenos en línea

Colombia libera a los cinco sicarios deportados de Costa Rica

Varias agencias. Desde Bogotá y San José. | 2 de Julio de 2007 a las 00:00
La Policía de Colombia dejó en libertad a cinco presuntos sicarios que recibió de Costa Rica en condición de deportados por cuanto no afrontan en el país ninguna orden judicial ni tienen antecedentes penales, dijeron el lunes las autoridades. Los deportados "ni siquiera registran una infracción de Policía", dijo a Efe en Bogotá el portavoz del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS, estatal), Óscar Galvis, al confirmar que los cinco quedaron libres el pasado domingo tras las diligencias de rigor. Los colombianos Joymar Angulo, Javier Armando Martínez, Carlos Cáceres, Melkicedek Flores y Víctor Olaya, como los identificaron las autoridades en San José, fueron detenidos la semana pasada bajo la sospecha de que iban a matar a dos altos cargos del gobierno costarricense. Los supuestos objetivos eran los ministros de la Presidencia, Rodrigo Arias, hermano del gobernante Óscar Arias, y de Seguridad, Fernando Berrocal, según versiones de la prensa del país centroamericano, que atribuyeron el presunto complot a una represalia por el decomiso en Costa Rica de más de 40 toneladas de cocaína en el último año. Galvis dijo que el DAS recibió a los deportados el pasado sábado y de inmediato los sometió a los interrogatorios y diligencias judiciales de rigor, tras lo cual los entregó a la Policía, para completar las confrontaciones. "No hay nada en Colombia contra ellos, y la Policía y el DAS debieron dejarlos en libertad, porque no podemos detener a una persona mientras no haya una orden judicial", insistió el portavoz. La fuente destacó que las autoridades del país centroamericano tampoco les entregaron a sus pares de Colombia documentos o informes sobre acciones o planes criminales en Costa Rica de estos deportados, y que no se sabe si en el futuro lo harán. También se preguntó por qué los colombianos no fueron mantenidos y procesados en San José.

Gobierno costarricense continúa investigando

Entre tanto, en San José, el gobierno de Costa Rica manifestó que continuará la investigación sobre un presunto plan para asesinar altos funcionarios del gobierno. El ministro costarricense de Seguridad, Fernando Berrocal, declaró en un breve comunicado que fue informado de que, "por no existir causa penal abierta en ese país (Colombia), no era posible posponer por más de 24 horas la detención de los cinco colombianos". Agregó que "sigue, sin embargo, una investigación policial, en ambos países, la misma que hizo posible la detención de los sicarios", que supuestamente tenían planeado asesinar a dos altos funcionarios del gobierno centroamericano debido a su lucha contra el narcotráfico. Pese a que los cinco colombianos quedaron en libertad, Berrocal expresó que Colombia "es un Estado de derecho" y "respetamos las decisiones de las autoridades colombianas, así como ellos las nuestras". El ministro comentó que el gobierno no se referirá más al asunto y aseguró que este tipo de sucesos no detendrá la lucha antidrogas en Costa Rica, que ha generado el decomiso de unas 40 toneladas de cocaína en el último año. Según Berrocal, informes policiales indicaban "que a raíz de la lucha de Costa Rica en el tema narcotráfico había reacción al más alto nivel de las organizaciones narcoterroristas". Dos de los cinco colombianos estaban casados con mujeres costarricenses que ni siquiera conocían, con el fin de obtener la residencia, documento que aún no se les había otorgado, según informó el director de Migración, Mario Zamora. Al parecer, los sicarios son parte del "brazo armado" del cartel del Norte del Valle, el cual opera en el departamento del Chocó y controla Buenaventura, puerto del Pacífico colombiano, desde donde envían lanchas rápidas cargadas de cocaína que pasan por Centroamérica en su ruta hacia Estados Unidos.

Descarga la aplicación

en google play en google play