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Dengue y neumonía planean sobre Centroamérica

Por Juan José Dalton, diario El País, de España. Desde San Salvador. | 15 de Julio de 2007 a las 00:00
Centroamérica está en alerta por el incremento, en algunos casos incontrolable, de epidemias como el dengue, que en su variante hemorrágica ya se ha cobrado más de 20 vidas, así como la neumonía, que en El Salvador sobrepasa los 250 fallecidos en lo que va de año. La época lluviosa, la proliferación de los mosquitos transmisores y los frágiles sistemas de salud pública representan una verdadera amenaza para la vida en esta región. En El Salvador, el Ministerio de Salud Pública impuso el jueves pasado el estado de alerta verde (preventivo) en todo el país y un estado de alerta amarillo (segundo nivel de emergencia) en seis hospitales generales al comprobarse que en lo que va de año han fallecido 252 personas de neumonía, cuando en todo 2006 murieron 254. El organismo público sanitario informó de que en lo que va de año se han registrado más de 23.000 casos confirmados de neumonía; diariamente se verifican casi 340 consultas por esta enfermedad. La semana pasada se registraron los fallecimientos de cuatro menores de edad, aunque el 50% de los fallecidos era mayor de 60 años. El gobierno salvadoreño reconoce que la situación es crítica. En el sistema hospitalario público existen apenas 1.348 camas, de las cuales el 41% está ocupado por enfermos con neumonía. Además, el país se enfrenta paralelamente a la epidemía del dengue, que en su variante hemorrágica produce la muerte. El dengue en El Salvador no ha provocado todavía fallecimientos; sin embargo, se han registrado 1.697 casos de dengue clásico y 36 del hemorrágico en lo que va de año. Por otro lado, la alarma ha crecido al confirmarse, a través de un estudio científico en la Universidad de El Salvador (UES), la existencia de un nuevo agente transmisor del dengue, además del Aedes Aegypti. Se trata del mosquito o zancudo Aedes Albopictus o conocido popularmente como tigre asiático, que apareció primero en Honduras y luego en El Salvador. Rafael Menjívar, entomólogo de la UES, aseguró que el tigre asiático es transmisor, además del dengue, de la fiebre amarilla, la encefalitis equina y la conocida como fiebre del Nilo.

Incontrolable en Honduras

El pasado fin de semana murieron en Honduras seis personas por dengue, mientras el año pasado la cifra de fallecimientos fue de nueve en todo el año. Las autoridades sanitarias de este país, uno de los más pobres de Latinoamérica, estiman que la epidemia es ya "incontrolable". En lo que va de año, se han registrado más de 6.000 casos de dengue clásico y 297 de dengue hemorrágico. "Es obvio que superará todos los casos del año anterior", aseguró Lenín Quezada, jefe del Programa Nacional contra el Dengue. Honduras ha lanzado una intensa campaña de fumigación, denominada Día D y se han establecido multas astronómicas para los municipios donde se descubran criaderos de mosquitos. Nicaragua ha registrado cinco muertos por dengue en lo que va de año; casi 400 personas han sido infectadas, por lo que el gobierno de Daniel Ortega ordenó una fumigación masiva para el pasado fin de semana. En Guatemala hubo un caso de una menor fallecida en la última semana. En Costa Rica y Panamá los contagios por dengue duplican las cifras de 2006, en apenas siete meses. En Costa Rica, las zonas más afectadas son las costeras, con un incremento de más del 378% en algunos casos. Los empresarios turísticos han exigido al gobierno que tome medidas drásticas para minimizar el efecto negativo en la actividad económica. "Donde aparece el dengue, desaparece el turismo: eso es matemático", afirmó a la prensa Orlando Castro, presidente de la Federación de Cámaras de Turismo. Otros casos de fallecimientos por dengue se han dado en el sur de México y en El Caribe, especialmente en Puerto Rico y República Dominicana, donde las autoridades han registrado hasta el 11 de julio 12 fallecidos. En otros países latinoamericanos como Paraguay, el dengue reapareció con la confirmación de 14 casos, según informó el miércoles pasado el Ministerio de Salud Pública. Entre enero y marzo pasados, la enfermedad mató a unas 18 personas. El gobierno llevó adelante una intensa campaña pública para eliminar las aguas estancadas. "Tenemos información de que el 5% de los barrios de Asunción unos 25] está infectado porque la población dejó de tomar sus precauciones, creyendo que el invierno eliminará totalmente a los mosquitos", explicó el médico Gualberto Piñánez.

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