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Disputa por uso de un corazón en campaña sobre TLC en Costa Rica

Agencia ACAN–EFE. Desde San José. | 17 de Julio de 2007 a las 00:00
Atrás quedaron, por lo menos por un día, los argumentos y los estudios serios a favor y en contra del Tratado de Libre Comercio (TLC) con EEUU, pues la pelea se ha centrado en un "corazón" que opositores y defensores al tratado están utilizando en su publicidad. Se trata de un corazón con los colores de la bandera de Costa Rica (blanco, azul y rojo) que organizaciones contrarias al acuerdo comercial comenzaron a utilizar hace algunas semanas en su propaganda con el lema "Mi corazón dice No ¿y el tuyo?". El TLC, firmado por República Dominicana, Centroamérica y EEUU será sometido a un referéndum el próximo 7 de octubre próximo en Costa Rica, único país donde el acuerdo no está vigente, por lo que los del "No" y los del "Sí" han iniciado campañas de información. El problema con el corazón surgió porque los defensores del TLC, agrupados en la "Alianza del Sí" decidieron responder a la pregunta con un "¡Mi corazón dice SI!" en postales y otros signos. "Este símbolo refleja el sentimiento más profundo que albergamos todos los ciudadanos por amor a la patria. A nosotros nadie nos compra, por más cantidad de dinero" que nos ofrezcan, dijo a la prensa local Eugenio Trejos, rector del Instituto Tecnológico de Costa Rica y fiel opositor al TLC. Trejos aseguró que los del "Sí" intentan provocar a los del "No" y confundir a la población, por lo que pedirán al Tribunal Supremo de Elecciones que tome acciones al respecto. Por su parte, el coordinador general de la Alianza por el Sí, Alfredo Volio, quien hasta hace unos meses era ministro de la Producción, se defendió y dijo que lo único que han hecho es ser "corteses" y responder la pregunta. "Ellos nos preguntaron qué dice nuestro corazón, somos corteses y les respondimos: 'Mi Corazón dice Sí'. Es lamentable que censuren la respuesta solo porque no desean oirla o verla públicamente", afirmó Volio. "Si no querían la respuesta, ¿para qué plantearon la pregunta? Ya es costumbre de ellos desprestigiar cualquier decisión u opinión, sea nuestra o de las instituciones que consolidan la democracia costarricense", agregó el ex ministro. Esta singular polémica aparece en el marco de polarización que ha provocado el TLC y en medio de acusaciones, de ambas partes, de que sus rivales no tienen argumentos sólidos para discutir sobre las consecuencias del tratado. Después de dos años de que el TLC estuvo estancado y con pocas probabilidades de una votación en el Congreso, los ciudadanos costarricenses serán los responsables de ratificar o rechazar el tratado en el primer referéndum en la historia del país. El tratado es apoyado por el gobierno, empresarios y grupos políticos que ven en él posibilidades de empleo, inversión y crecimiento económico. Por otra parte, se oponen diversos grupos sociales, políticos, académicos y sindicales, que afirman que el acuerdo comercial pone en riesgo la soberanía del país y solo beneficiará a los sectores más ricos.

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