Escúchenos en línea

Procuradora panameña asegura estar dispuesta a enfrentar grandes retos

Ciudad Panamá. Agencia PL. | 6 de Diciembre de 2014 a las 13:57

La nueva procuradora general de Panamá, Kenia Porcell Díaz, está convencida de que en ese cargo, que asumirá el 1 de enero en sustitución de Ana Belfon, "más que amigos ganará enemigos".

No es una afirmación banal ni formalista, y bien interpretada sugiere la aceptación de grandes desafíos cuyo enfrentamiento requiere valentía y compromiso firme con la sociedad panameña.

Porcell, quien se sometió al cuestionamiento público antes de asumir como prueba de que ejercerá su responsabilidad, dijo que aceptó la oferta del presidente Juan Carlos Varela porque está dispuesta a enfrentar el reto de transformar el Ministerio Público.

El mandatario fue claro al explicar lo que le espera a esta mujer que goza de mucha experiencia y respeto en el sector:

En la persona de la Procuradora descansará la responsabilidad de liderar las investigaciones requeridas para sancionar la comisión de actos delictivos, actuando en estricto cumplimiento de la ley y respetando las garantías judiciales del debido proceso, resaltó.

Ella asume cuando hay una verdadera avalancha de denuncias de corrupción, enriquecimiento ilícito, tráfico de influencia, lavado de dinero, sospechosas asignaciones de recursos del Estado, peculado, soborno, amenazas, engavetados en despachos de fiscales y dependencias del Ministerio Público.

También en momentos en que ministros y directores de la administración pública realizan auditorías en las que están saliendo irregularidades en compras y asignaciones por parte del Ministerio de Economía y Finanzas cuyos resultados tendrán que ser de conocimiento de Porcell.

En un listado muy somero de asuntos que atañen a su despacho y que la actual titular, Ana Belfon, ha eludido, figuran varios casos muy delicados que involucran la credibilidad del país.

Son los de presuntos sobrecostos, sobornos y coimas de las empresas italianas del conglomerado Finmeccanica que se ventila judicialmente en Italia, donde ya se aceptó a Panamá como parte afectada con derecho a voz y a informaciones, lo cual recae sobre la Procuradora.

El otro es el relacionado con un desfalco de 14 millones de dólares en Financial Pacific, un caso muy complejo en el que se menciona al expresidente Ricardo Martinelli por una cuenta secreta para obtener información bursátil privilegiada, con la adición de que hay un desaparecido de por medio.

La lista de denuncias, que según Porcell continuará creciendo después del 1 de enero cuando asuma el cargo, es literalmente interminable y atañe a una parte muy importante de exministros y exfuncionarios de Martinelli.

Allí aparecen, además de los dos casos citados, el peculado millonario en el Programa de Ayuda Nacional, que involucra a sus exdirectores Giacomo Tamburelli y Rafael Guardia Jaén, este último preso y a quien se le han incautado ya 14 millones de dólares y numerosas propiedades.

Están exministros de Desarrollo Social, Obras Públicas, Presidencia, Seguridad, Salud, Educación, Turismo, Economía y Finanzas, varios directores nacionales, magistrados de la Corte Suprema de Justicia, contralores, fiscales, empresas asociadas a actos de corrupción y hasta el secretario privado de Martinelli.

Cada caso es una larga y enredada historia de hechos delictivos y montañas de dinero que, finalmente, por una u otra vía, termina en las instalaciones del gobierno anterior.

Porcell dijo que empezará a trabajar con lo que señala la Constitución y que lo hará de manera independiente, y prometió a los familiares del desaparecido oficial de la Superintendencia del Mercado de Valores, Vernon Ramos, realizar una auditoría al respecto.

En relación con el tema del espionaje de telecomunicaciones y la pérdida de un equipo especial comprado a israelíes para tal fin, lo cual involucra al exministro de Seguridad Raúl Mulino y al exdirector del Consejo de Seguridad Alejandro Garuz, consuegro de Martinelli, dijo que el derecho a la intimidad es sagrado y es una violación de los derechos humanos y se investigará.

Porcell está consciente que asume un reto difícil, pero no imposible y que esperaba responder a la sociedad que ahora no se siente protegida porque hay impunidad.

Aseguró que no hay cabida para dejar de investigar los hechos de corrupción denunciados y que bajo su mandato se hará todo lo que corresponda legalmente dentro del debido proceso para acabar y castigar los delitos cometidos y probados.

De hacerlo así, como todos esperan, podrá ganarse enemigos como ella señala, pero los admiradores serán mucho más.


Descarga la aplicación

en google play en google play