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Acusan en EEUU a farmacia costarricense en internet

LaVoz.com. Desde San Diego, California. | 2 de Agosto de 2007 a las 00:00
Varios doctores y ejecutivos están entre 18 personas acusadas de vender fármacos que requieren receta médica a través de una empresa costarricense en internet sin examinar a los pacientes, de acuerdo con una acusación formal. El acta de 313 cargos dada a conocer el jueves representa la primera vez en que los estatutos aplicables al crimen organizado, creados para combatir a los cárteles de la droga y a los grupos mafiosos, se emplean para acusar a alguien de vender en internet fármacos que requieren receta médica, dijo Lorraine Concha, agente especial asistente a cargo de la oficina de la Agencia de Inmigración y Aduanas en San Diego. "Es un plan fraudulento y muy rentable a expensas del público", dijo Concha. "Esencialmente, la gente se estaba autorrecetando. Entraban a la página como clientes, elegían la dosis que buscaban y los médicos se llevaban cinco segundos en revisar el cuestionario". AffPower, compañía con sede en Costa Rica, recibió más de un millón de pedidos para fármacos de uso legal como píldoras para la dieta, pastillas anticonceptivas, Prozac y Viagra entre agosto del 2004 y junio del 2006, de acuerdo con la acusación formal, la cual indica tambien que el valor total de los medicamentos vendidos supera los 126 millones de dólares. Una red de páginas en internet afiliadas recibía un porcentaje de lo cobrado a cambio de cada pedido transferido a AffPower. La acusación nombra a doctores y farmacias, así como a ejecutivos y reclutadores de esta empresa. Tres propietarios y gerentes de AffPower se declararon culpables a fines del año pasado ante un tribunal federal de San Diego de los cargos de lavado de dinero y asociación delictuosa para vender medicinas de suministro restringido sin haber recibido recetas válidas. Stephen Sadowsky, abogado de uno de los hombres, no quiso comentar al respecto el jueves. Los médicos, que recibían tres dólares por cada pedido que revisaban, aprobaron cientos o incluso miles de solicitudes diarias, señaló la acusación. Posteriormente las recetas eran surtidas a través de farmacias ubicadas físicamente en las localidades de los pacientes o por medio de otras autorizadas en internet. Todas estas farmacias recibían entre cinco y 13 dólares por cada solicitud. Sólo el 2% de los pedidos fueron rechazados, indicó Concha. La acusación formal, dada a conocer en un tribunal federal en San Diego, nombra a tres médicos con licencias en Georgia, Kentucky, Ohio y Massachusetts y a farmacéuticos en Colorado y la Florida. Los demandantes fueron acusados de múltiples cargos de fraude organizado, lavado de dinero, fraude por correo, distribución de drogas y asociación delictuosa. Los cargos acarrean consigo penas de hasta 20 años de prisión y millones de dólares en multas.

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