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Asesinato de obrero pone en aprietos a Torrijos

Varias agencias. Desde ciudad Panamá. | 14 de Agosto de 2007 a las 00:00
El presidente panameño Martín Torrijos lamentó el martes los hechos violentos en donde se registró el asesinato de un obrero en la comunidad de Chilibre, sector donde se construye el segundo tramo de la autopista Panamá-Colón. Para Torrijos, quien dio a conocer su opinión en Río Hato, 100 kilómetros al oeste de la capital, los hechos de violencia con que fueron dirimidas las diferencias entre miembros de dos sindicatos del gremio de la construcción "son inaceptables" e instó a las autoridades al esclarecimiento de los hechos. Los enfrentamientos se han derivado de las protestas por el despido de 60 trabajadores de Suntracs, la contratación de obreros extranjeros y la violación de las normas laborales, según los sindicalistas. Odebretch construye una autopista entre las provincias de Panamá y Colón en la ruta del Canal. Los hechos violentos, donde resultó muerto el obrero Osvaldo Lorenzo, dirigente del Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción (SUNTRACS), se dieron en el área cercana a las oficinas de contratación de la constructora brasileña Odebrecht en Chilibre, a mitad de camino del trayecto de la autopista. Lorenzo murió este martes en el hospital tras ser herido de bala en el pecho, y la policía arrestó a varios agentes de seguridad privada de Odebretch para investigar el crimen. Decenas de agentes antimotines asumieron el control de la seguridad exterior de las instalaciones de la constructora brasileña, en medio de piquetes de obreros del SUNTRACS que amenazaron con extender las protestas a todo el país. Los incidentes estallaron cuando obreros del SUNTRACS, que se oponen a la constitución de un sindicato paralelo, lanzaron piedras y palos contra las instalaciones de Odebretch, en el corregimiento de Chilibre, 40 km al noreste de la capital. El SUNTRACS, el sindicato más influyente del país, denunció en las últimas tres semanas que en varias empresas se han instalado "sindicatos amarillos" con el apoyo del ministerio del Trabajo. El gobernante panameño confirmó a la prensa la orden de redoblar la vigilancia policial en la zona del enfrentamiento, anuncio hecho horas antes por la ministra panameña de Gobierno, Olga Golcher. Por otro lado, la Policía Nacional informó en un comunicado de la detención de 23 personas y el decomiso de 10 armas de fuego, luego del enfrentamiento entre miembros del Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs) y obreros de la empresa Odebrecht organizados en otro sindicato. Entre las 23 personas retenidas se encuentran ocho agentes de seguridad y 15 trabajadores de la empresa Odebrecht, quienes son investigados. Las armas de fuego decomisadas son propiedad de una agencia de seguridad privada de nombre Atlantic Pacific Security y han sido puestas a órdenes de la Policía Técnica Judicial (PTJ) para su revisión. Durante los incidentes en Chilibre, 40 kilómetros al norte de la capital, también resultaron heridos con arma de fuego los obreros Carlos Colindres y José Castillo, los cuales fueron trasladados hasta el cuarto de urgencias de un hospital de la localidad. Este incidente se deriva de otro enfrentamiento registrado el lunes, en el cual resultaron heridos dos obreros del Suntracs con armas punzo cortantes, fuera de peligro. La empresa constructora Odebrecht en un escueto comunicado lamentó "profundamente" la pérdida humana durante los enfrentamientos y se puso a disposición de las autoridades "para facilitar la investigación y completo esclarecimiento de estos lamentables hechos". "Reafirmamos nuestro compromiso con la seguridad de los trabajadores y de las personas y remarcamos nuestro cumplimiento fiel de todas las leyes y normas constitucionales panameñas", precisa el documento. El secretario de Defensa de Suntracs, Saul Méndez, anunció en rueda de prensa que demandarán ante las autoridades judiciales a la empresa Odebrecht, a los responsables del sindicato con el que están enfrentados, al que califican de "amarillo" y que continuarán sus acciones de protesta. El sector de la construcción está en auge en Panamá con la construcción de más de un centenar de rascacielos, la ampliación del Canal de Panamá y numerosos proyectos turísticos y hoteleros que han generado más de 30.000 puestos de trabajo, según fuentes oficiales. Además, el gobierno iniciará una investigación para conocer si la empresa brasileña Odebrecht, encargada de la obra, ha violado las leyes al contratar personal extranjero. Los ministros del Trabajo, Reinaldo Rivera, y de Gobierno, Olga Golcher, señalaron en conferencia de prensa que el gobierno no permitirá más acciones violentas por parte de los gremios sindicales, que al final "traen luto y dolor a las familias panameñas". Golcher señaló que "dados los hechos acontecidos en la mañana de hoy y en la tarde de ayer, nosotros le hemos dado instrucciones a la Policía para redoblar la vigilancia". Expresó que siempre respetarán el derecho de los obreros a expresarse libremente, "no así la situación de enfrentamiento y sobre todo hechos de violencia". "He instruido a la Policía para que esté permanentemente en varias áreas y quiero darle un mensaje a todos los obreros de la construcción (...) que tienen las puertas del Ministerio de Trabajo para hacer valer sus derechos (...) pero no pueden enfrentar a la ciudadanía con hechos violentos", añadió la funcionaria. Sobre la ausencia de la policía nacional durante los enfrentamientos de esta mañana, Golcher indicó que "en ciertos lugares habían avanzada de la Policía, pero no contábamos con que iba a ver ese desplazamiento y menos esos actos de provocación entre los propios obreros". Por su parte, el ministro Rivera dijo que los hechos acaecidos le permitirá a las autoridades "comprobar en las próximas horas si hay alguna violación de la ley" porque hasta ahora, según sus apreciaciones, no se han dado. "El Ministerio de Trabajo no puede rechazar que se cumpla con los requisitos de la ley" que básicamente habla de que 40 trabajadores, que comprueben su deseo de pertenecer a un Sindicato, conformen una organización, expresó el funcionario. "Las autoridades estamos para investigar el desarrollo del sindicalismo amarillo cuando se presentan acusaciones o pruebas fehacientes de que se está violando un derecho de los trabajadores, pero hasta este momento (...) esta situación no se ha presentado", añadió. Precisó que el SUNTRACS quiere calificar de amarillo cualquier otro sindicato que no esté afiliado a ellos y que el obrero fallecido, a quien identificó como Osvaldo Lorenzo, había solicitado junto a otros sindicalistas un permiso para asistir a un seminario que organizaría su propio gremio en esta semana. Matizó que en la investigación que se realizará estarán involucrados todos los que tuvieron "algún nivel de participación porque esos trabajadores no fueron solos para allá (Chilibre)".

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