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Segundo obrero muerto en fábrica en Panamá

Agencia ACAN-EFE. Desde ciudad Panamá. | 16 de Agosto de 2007 a las 00:00
La ministra de Gobierno y Justicia de Panamá, Olga Golcher, confirmó la muerte de un segundo obrero de la construcción, durante un confuso incidente este jueves en la Isla Viveros, en el golfo de Panamá, donde se desarrolla un proyecto turístico. "Vamos a recoger todos los elementos y testimonios de cómo se desarrollaron los hechos para deslindar responsabilidades", destacó la funcionaria a la prensa, al tiempo que lamentaba la actitud de "enfrentamiento entre obreros" que se ha dado en los últimos días. Luis Antonio Argüelles, de 25 años, murió esta mañana tras recibir en el pecho un impacto de bala de una escopeta incautada por la Policía, que aún no ha determinado quién la disparó. Un portavoz de la Policía Nacional dijo a Acan-Efe que en la isla Viveros, donde se desarrolla un proyecto de construcción de casas de recreo privadas, se ha destacado una Unidad de Control de Multitudes, en previsión de las protestas anunciadas por el sindicato de la construcción SUNTRACS. Al parecer, esa unidad antidisturbios pudo intervenir para detener la intención de miembros del SUNTRACS de detener las obras, en demanda de sus derechos laborales. El encargado del proyecto en Isla Viveros, Max Navarro, declaró a la prensa, vía telefónica, que los sindicalistas, "se enfrentaron a la policía con una actitud agresiva" y, "con amenazas de muerte" pretendían detener las obras. El obrero muerto fue trasladado aún con vida en una embarcación con rumbo a la isla Contadora, que se trasladó a la más cercana Isla San Miguel, cuando perdió la vida, según relató a la televisión local el conductor de la lancha. El Sindicato Único de los Trabajadores de la Construcción y Similares (SUNTRACS) convocó a una marcha nacional en la capital panameña para denunciar ante la sede del Gobierno la situación crítica que atraviesa el sector y exigir una explicación por la muerte, el martes, de otro obrero, también en enfrentamientos sin esclarecer. El director de Organización del SUNCTRACS, Saúl Médez, declaró hoy en una conferencia de prensa, que interpondrá una denuncia contra Manuel Moreno, sargento primero de la Policía Nacional, a quien responsabiliza del disparó contra Luis Argüelles. El otro obrero fallecido, Osvaldo Lorenzo, perdió la vida durante lo que se ha descrito inicialmente como un enfrentamiento entre miembros del SUNCTRACS y de otro sindicato, representados ambos en la empresa brasileña Constructora Norberto Odebrecht, que desarrolla la autopista Panamá-Colón, del Pacífico al Atlántico. En ese incidente, la Policía Nacional detuvo a 23 personas, 15 sindicalista y ocho miembros de una agencia privada de seguridad. El martes próximo, SUNCTRACS, que a protagonizado varios disturbios en la capital panameña, ha declarado una huelga nacional.

Iglesia Católica preocupada

Entre tanto, el Comité Permanente de la Conferencia Episcopal Panameña (CEP) lamentó la muerte de los dos obreros de la construcción y señaló que la "violencia no es la vía para resolver los conflictos". Un documento suscrito por José Luis Lacunza, obispo de David; José Dimas Cedeño, arzobispo de Panamá; presidente y vicepresidente de la CEP, respectivamente, y monseñor José Domingo Ulloa, obispo auxiliar de Panamá, secretario general de la organización. Exhortan a las autoridades a realizar las investigaciones que lleven al esclarecimiento de las muertes violentas de los obreros. El comunicado destaca que "El Estado y las empresas legalmente constituidas en nuestro país están en la obligación de respetar las leyes nacionales que rigen la actividad laboral" al tiempo en que instan a que se investigue "prolijamente" el reclamo sobre derechos y libertades sindicales. Sostienen los prelados de la Iglesia Católica panameña que "los conflictos laborales, como todos los conflictos de carácter social o político, deben resolverse mediante el diálogo y el apego a los derechos humanos y a las leyes de la República". "La violencia no es la vía para resolver los conflictos; por lo contrario, crea problemas más graves que aquellos que pretende resolver", señalaron. El CEP respalda el derecho de los obreros de organizarse a través de sindicatos "para lograr mejores condiciones de trabajo que les garanticen a ellos y a sus familias una vida digna". Añaden que son los trabajadores quienes "deben decidir el tipo de organización que desean y a cuál afiliarse" y a las autoridades les corresponde "garantizar el derecho de sindicalización libre a los trabajadores y su plena vigencia". Hacen un llamado a todas las partes a meditar sobre el sentido de la vida y a buscar de forma mancomunada la justicia y el respeto a la libertad de todos. Asimismo, a las autoridades encargadas del orden público y de la seguridad ciudadana les piden procurar la prevención de situaciones como las que se han vivido en los últimos días, que "han violado las normas de convivencia social".

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