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Jesuitas celebran 50 años en Panamá de Fe y Alegría

Ciudad Panamá. ACAN-EFE. | 19 de Julio de 2015 a las 16:08

Los jesuitas de Panamá celebran este año medio siglo de presencia en el país de las escuelas Fe y Alegría, que atienden especialmente a la población más pobre del país, informó hoy la edición del semanario Panorama Católico.

El programa educativo Fe y Alegría fue traído a Panamá en 1965 desde Venezuela por su fundador, el sacerdote jesuita José María Vélaz, y actualmente tiene una decena de instalaciones distribuidas en poblaciones marginales del país centroamericano, refirió la fuente.

Con su definición de oferta educativa sin fines de lucro, la iniciativa de los religiosos se instaló por primera vez en el barrio marginal de Curundú, en la capital panameña, y actualmente cuenta con instalaciones en lugares remotos de la selva del Darién, fronteriza con Colombia, como en la comarca Ngbe Buglé, en el noroeste del país.

La publicación señala que, para conmemorar esta gesta, la organización ha recibido el apoyo de varias empresas privadas y medios locales para celebrar la VI Cena Amigos y Amigas de Fe y Alegría el próximo martes en un exclusivo club de la capital panameña para recaudar fondos para su labor humanitaria.

"Para una organización que apuesta por los mas pobres, nacer y crecer es difícil, pero mantenerse lo es mucho mas", afirmó la directora nacional de Fe y Alegría Panamá, Maritza Aguilar.

La educadora manifestó que la organización está planificando como operará otros 50 años pero "sin perder de vista lo que los ha mantenido: Una obra sirviendo en el plan de Dios".

El coordinador de la Federación Internacional de Fe y Alegría, el jesuita Ignacio Suñol, manifestó que "estamos conmemorando 50 años de un proceso cuya preocupación ha sido la educación en diversos niveles y modalidades y la promoción social, todo ello dirigido a empoderar a personas situadas en los márgenes de la sociedad", precisó la fuente.

Suñol habló en un acto académico por la efeméride esta semana, en el que pidió a los colaboradores salir "al encuentro de las esperanzas fallidas" que "están refugiadas en las cavernas donde el llanto gotea, y en el arenal, calcinado de amargura".

El superior jesuita en Centroamérica, Rolando Alvarado, dijo al rotativo que el modelo educativo que imparten prepara a los jóvenes para desenvolverse con los conocimientos y destrezas "adecuadas", valores éticos y forjando en ellos "a las ciudadanas y ciudadanos responsables y solidarios que los países están necesitando".

"Se intenta labrar en ellos, a creyentes en el Dios de Jesucristo que se distingan por su convencimiento, por su coherencia y por su generosidad", apuntó.

Recordó que, además de Panamá, en Centroamérica están presentes en Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua, pero enfatizó que es la organización "más necesitada en estos momentos del respaldo gubernamental y del sector privado".


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